Jaume Balmes Urpià

Jaume Balmes Urpià

viernes, 14 de enero de 2011

La Vanguardia 10-9-1910 Visita de la Infanta Isabel a les festes del Centenari

El viaje de la Infanta
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A Ripoll

Vich 9 septiembre.
Las nubes, que hace días amenazaban sobra Vich, descargaron en las primeras horas de la mañana de hoy copiosa lluvia sobre ia ciudad, poniendo las calles en un estado intran-sitable. Llovía aún cuando á las ocho de la mañana Su Alteza Real la infanta doña Isabel se dirigió en carruaje á la estación del ferrocarril, para emprender su anunciado viaje á Ripoll. En el andén le tributó los honores correspondientes á su alta jerarquía una compañía del batallón da Alfonso XII, con bandera, escuadra y bandas de música y cornetas. En la estación se hallaban, para despedir á Su Alteza, todos los Jefes y oficiales francos de servicio.
Al tren especial subieron, además de la infanta, la marquesa de Nájera, el ministro de Gracia y Justicia, el capitán general de Cataluña, señor Weyler; el gobernador civil de Barcelona, señor Muñoz; el obispo de Vich, doctor Torras y Bages; el alcalde de aquella población, señor Font y Manxareil; el gentilhombre señor Fontcuberta; la comisión de concejales de Barcelona, formada por los señores Ramoneda, Vallés y Pujals, Nualart y Carreras Candi; el conde del Valle de Marlés y su distinguida hermana Gloria; el inspector principal de los Caminos de Hierro del Norte, señor Barnoya; el inspector de los mismos, señor Díez; el jefe de la guardia urbana de Barcelona, señor Ribé; los señores Monegal (don José), Maristany, Bertrand y Serra y otros, y los representantes de la prensa.
También iban algunos individuos de la policía y guardia urbana de Barcelona.
A las ocho en punto se puso el tren en marcha, cesando la lluvia pocos momentos des- pués y luciendo el sol á intervalos. En la estación de Manlleu fue saludada la augusta señora por el alcalde del pueblo y una comisión de concejales. Durante el trayecto hasta Ripoll recibió Su Alteza inequívocas muestras de respeto y simpatía en todas las estaciones, siendo no pocas las fábricas de la cuenca del Ter que ostentaban colgaduras de los colores nacionales en balcones y ventanas.

Recibimiento entusiasta

A las nueve, poco más ó menos, entró el convoy en la estación de Ripoll, donde Su Alteza fue aclamada. Una banda de música ejecutó la Marcha Real, y el alcalde, don Ramón Prat y Puig, leyó un sentido discurso de salutación y bienvenida, recordando la visita de Don Alfonso XIII á la que el señor Prat califica de Covadonga catalana.
Doña Isabel y la marquesa de Nájera fueron obsequiadas con preciosos «bouquets».
Entre las personas que esperaban en la estación, figuraban las autoridades locales y los coros «Flor de Maig» y «La Dalia Ripollense», con sus senyeras, en las que fijó su atención la augusta dama.
Doña Isabel tomó asiento en un carruaje á la derecha del alcalde de Ripoll y llevando en frente a la señora marquesa de Nájera y al obispo de la diócesis, doctor Torras y Bages. En otros coches tomaron asiento las demás personalidades de la comitiva de Su Alteza.
Al partir para la población, se dieron vivas á la infanta.
La población presentaba un aspecto pintoresco y animadísimo; las calles por que había de pasar la comitiva estaban ocupadas por un gentío enorme, reflejándose en todos los rostros, no ya curiosidad, sino verdadero entusiasmo.
Los balcones estaban asimismo completamente atestados de gente y luciendo colgaduras de colores diversos; el sol desde las alturas, contribuía á dar mayor realce y colorido al hermoso cuadro. Desde los balcones y ventanas, lo mismo que en la calle, la multitud aplaudía entusiasmada y daba sin cesar estentóreos vivas á la infanta, á España y á los reyes. A estas demostraciones de entusiasta afecto, doña Isabel, emocionada y sonriente, respondía agitando su pañuelo.
Al llegar á la plaza mercado, el entusiasmo llegó á su colmo: desde los balcones y ven-tanas, desde los terrados y desde la calle, cayo sobre Su Alteza una verdadera lluvia de flores y confetti, redoblándose los vivas y las aclamaciones. La ovación fue estruendosa, delirante; doña Isabel, entusiasmada también ante el espontáneo y caluroso recibimiento que Ripoll le tributaba, ordenó parar el carruaje, del que descendió, continuando á pie su camino y saludando sin cesar á la multitud.
En la citada plaza se había levantado un arco de triunfo con la siguiente inscripción: «Ripoll á S. A. R. la infanta doña Isabel». En departamentos colocados en el interior del arco, á ambos lados del mismo, las preciosas niñas Teresa Palá, Montserrat Pellicer, Eudalda Alsina, Dolores Prat, Pepita Francás, y María Ripoll, vestidas primorosamente con el típico traje de ia «pagesa» catalana, arrojaban flores y daban vivas á Su Alteza, que era el único blanco de aquella improvisada batalla de flores. Estas y el confetti alfombraban el suelo. Doña Isabel, al ver tanto confetti allí esparcido, exclamó:
—Pues, señor; parece que estamos en Carnaval.
El ruido era ensordecedor. Los vivas, las aclamaciones y los aplausos no tenían ni un instante de tregua, y las campanas del monasterio, lanzadas á vuelo, aumentaban la nota hermosa de sana alegría y de entusiasmó sincero.
En la plaza del monasterio, y formados en dos largas filas, se hallaban los niños que asisten á la escuela municipal, con su bandera; las criaturillas llevaban, además cada una, una banderita española en las manos.
En el centro de la plaza se había levantado un roqueño obelisco por la fábrica de útiles para la fabricación de hilados, torcidos y tejidos, de los señores F. Catalá é Hijos. El monumento había sido construido por don Francisco Catalá y Coll, con ochocientos cuarenta v tres varios objetos de tornería, y en él se veían la fotografía y el autógrafo que Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII dejó á los dueños de la fábrica cuando visitó Ripoll.
El dueño de la citada fábrica obsequió á Su Alteza con fotografías da su establecimiento.
Doña Isabel, recibida por el rector del monasterio, penetró bajo palio en el templo, que se hallaba hermosamente iluminado con bombillas eléctricas de colores. Oró unos momentos ante la Virgen, y después ocupó su lugar al lado derecho del altar, cantándose un solemne «Te Deum». La iglesia estaba completamente ocupada por una compacta multitud. Cantó el «Te Deum» el rector del monasterio, Rdo. don Juan Puig y Oriol, asistido por los vicarios Rdos. José Santacana y Pedro Farrás.
La infanta subió al altar, examinando el mosaico en que se halla la imagen de la Virgen, regalado al monasterio por Su Santidad i difunto Papa León XIII, y el altar, precioso donativo de la Reina madre doña María Cristina.
Después recorrió las capillas y diversas dependencias del monasterio, gallarda muestra del estilo bizantino, deteniéndose muy principalmente ante la hermosa escultura de la imagen de la Virgen del Rosario, obra de José Llimona, los sepulcros de Wifredo «el Velloso» y Ramón Berenguer III, y las urnas que guardan los restos de los demás condes de Barcelona.
Al pasar junto á la losa que cubre los restos del difunto obispo Morgades, Su Alteza pidió al prelado de Vich, doctor Torras y Bages, que rezara un responso. Una vez cumplido este piadoso acto, continuó la comitiva recorriendo el templo, llamando la atención de la augusta dama las vidrieras de colores, donadas al monasterio por las familias de la nobleza catalana. Salieron luego al exterior para ver el ábside y el conjunto del monasterio. Doña Isabel vio cerca de sí á un corista del orfeón «Flor de Maig», y dijo sonriendo:
—Es bonita la barretina y útil en el invierno, pero no sirve contra el sol.
Pasó luego Su Alteza al claustro, quedando encantada de su admirable belleza. Las dos sociedades corales, colocadas, en el patio cantaron algunas composiciones. Después fue presentado á Su Alteza el álbum y se la invitó á que firmara, valiéndose de la misma pluma de oro con que firmó el Rey Don Alfonso XIII. Doña Isabel escribió lo siguiente: «Isabel de Borbón, infanta de España.— Ripoll, 9 de septiembre de 1910.» Luego firmaron el ministro de Gracia y Justicia, la señora marquesa de Nájera, el gobernador civil de Gerona, señor Schwartz, y los generales Aranda y Weyler.
Los claustros estaban llenos de gente que aplaudía al paso de S. A.
La egregia dama pidió al coro «Flor de Maig» que cantase algo típico.
—Cantaremos,— contestó el director,—la retreta militar.
Su Alteza sonrió discretamente ante esta salida, y se dispuso á escuchar la retreta, que fue muy bien cantada, mereciendo especial mención el solo, á cargo del corista José Su- birats.
En la sacristía fue doña Isabel obsequiada con pastas y licores, tomando asiento alrededor de la mesa, además de la infanta, la marquesa de Nájera, la señorita doña Gloria de Oriola Cortada, su señor hermano el joven conde de Valle de Marlés, el señor Ruíz Valarino, el obispo de Vich doctor Torras; el general Weyler, el gobernador civil de Gerona, Sr. Schwartz; el alcalde de Ripoll, señor Prat; el diputado por el distrito, señor Bertrand y Serra, y el senador por Gerona, don Bartolomé Bosch.
Al salir de la sacristía, admiró la infanta el notabilísimo pórtico del templo, y luego se dirigió á su carruaje, siendo de nuevo aclamada por la enorme multitud que se apiñaba en la plaza.
Durante todo el trayecto hasta la estación, la muchedumbre no cesó ni un sólo momento de aclamar á la infanta.
Antes de marchar, la augusta dama entregó mil pesetas al alcalde de Ripoll, con destino a los pobres de la población.
La despedida en la estación fue una nueva y delirante ovación para la augusta dama.

Otra vez en Vich — Inauguración

El regreso se verificó en la misma forma que la ida, siendo recibida Su Alteza en la estación de Vich por numerosos grupos que la vitorearon. Desde la estación se dirigió la comitiva á la plaza de Balmes, donde se hallan las instalaciones del concurso regional de ganados.
Se ha hecho un gran esfuerzo para que fuera posible la llegada de algunos ejemplares á fin de que la infanta pudiera ver algo del concurso. El núcleo principal de ejemplares quedará instalado hoy.
Acompañada por el jefe de Fomento, don Francisco de Paula Bergés, el catedrático de la Escuela de Veterinaria de Zaragoza y exalcalde de aquella ciudad don Demetrio Galán, el ingeniero director de la Granja Escuela Práctica de Agricultura señor Aguiló y el representante de la Dirección de la Cría caballar señor Valera, recorrió doña Isabel las diversas instalaciones de ganado caballar, mular, asnal, vacuno, cabrío y de cerda. Rió la infanta del aspecto que ofrecían unas cabras cubiertas con rojas mantas, acarició algunos ejemplares y conversó afablemente con los payeses.
También se detuvo breves momentos ante la instalación de maquinaria agrícola, haciendo varias preguntas, que fueron contestadas por el director de la Granja señor Aguiló.
Luego visitó Su Alteza los notabilísimos museo y biblioteca episcopales, que ya en alguna ocasión hemos descrito minuciosamente en estas columnas, y á la una de la tarde tuvo lugar en el llamado Salón de la Columna del Ayuntamiento el

Banquete oficial

El local estaba adornado con profusión de plantas y sobre las cuatro largas mesas paralelas entre si y perpendiculares á la de la presidencia, se veían guirnaldas de flores.
Ocupó la presidencia Su Alteza la infanta doña Isabel, quien tenía á su derecha al ministro de Gracia y Justicia, arzobispo de Tarragona, gentil hombre señor Fontcuberta, gobernador civil señor Muñoz, presidente de la Diputación, general Aramia, y senador señor Abadal, y á su izquierda al alcalde de Vich, marquesa de Nájera, general Weyler, doctor Torras y Bages, presidente de la Audiencia señor del Río, señor Sales Balmes y diputado á Cortes por Vich don Rómulo Bosch y Alsina.
Entre los concurrentes, que eran ciento veinte, figuraban los once prelados reunidos en Vich con motivo de las fiestas, los canónigos Collell y Forguet, los reverendos padres Casanovas y Nebreda, los señores Rodriguez de Cepeda, coronel Bocio, Xipell, Serra, doctor Rauschent, marqués de Alella, Sala (don Alfonso), Soler y March, Terricabras, marqúés de Palmerola, Monegal, Maristany, Pericas, Fages, Parés, Carreras Candi, Bertrand y Serra, Rdo. Lebretón, Aguiló, Nadal, Galán (don Demetrio), Tejido, Ribé, Vallés y Pujals, Leal, conde del Valle de Marlés y otros.
La casa «Pince», encargada del banquete, sirvió esmeradamente el siguiente menú: Hors d'oeuvres Parisienne. —Eufs pochés á la Chambord. —Timbales de langouitins Nantaise. — Filet de boeuf Massena. — Aspic de hure de sanglier. — Chapon du Prat rôti. — Biscuit glacé au framboise. —Ananas au Kirsch. — Gáteaux. — Café.
Vinos.- Margaux (Lalande). - Diamante. -Champagne.
Terminó el banquete dando el alcalde vivas á los reyes, á la infanta y á la patria española, que fueron unánimemente contestados.

Regalos

Doña Isabel pasó, después de terrninado el banquete oficial, á despedirse del conde del Valle de Marlés, en cuya casa se ha hospedado como nuestros lectores saben, durante su estancia en Vich. Permaneció en la morada del conde más de una hora.
La infanta ha regalado al conde del Valle de Marlés un valioso alfiler de corbata de oro y rubíes, con la inicial del nombre de la donante y sobre aquélla una corona, y á la señorita Gloria Oriola de Cortada, hermana del conde, un brazalete de oro con la misma inicial y la corona.
Al alcalde de Vich entregó la infanta tres mil pesetas para los pobres de la ciudad.


Chaparrones

A las cinco menos cuarto llegó la infanta á la plaza Mayor para presenciar la anunciada fiesta folklorista, consistente en la reproducción plástica de una boda en el siglo XVIII. La plaza presentaba animadísimo aspecto, siendo en número enorme las personas que acudieron á presenciar las danzas tradicionales de Cataluña. Los lados de la plaza estaban atestadas de público, como también las ventanas y balcones y los terrados de las casas.
Pero negros nubarrones se cernían sobre la ciudad, amenazando aguar la fiesta.
Al llegar doña Isabel á la plaza fue estruendosa la ovación que se le tributó; miles de blancos pañuelos se agitaban en el aire y las gargantas enronquecían dando vivas.
En los balcones de la casa que hace esquina de la plaza con la calle de Verdaguer, contemplaban impasibles el acto los jefes nacional y regional del tradicionalismo, señores Feliu y duque de Solferino, respectivamente llegados a Vich para tomar parte en la velada jaimista que hoy ha de celebrarse en honor de Balmes.
S. A. tomó asiento en el trono, colocado en una tribuna, y esperó... Las comitivas de los novios debían reunirse en la ermita de San Sixto y desde allí marchar á la población y bailar en la plaza. La infanta deseaba ver á las parejas con sus trajes típicos y sus típicos bailes, pero el tiempo lo impidió, porque el chaparrón que desde hacía rato amenazaba, descargó con toda su furia, y por ello y porque el tiempo apremiaba, la comitiva hubo de abandonar la plaza y dirigirse á la estación, entre atronadores aplausos.

Otra vez de viaje

A las cinco y media en punto partió el tren que conducía á S. A., siendo la despedida análoga al recibimiento.
En todas las estaciones del trayecto hasta Barcelona fue muy aplaudida la infanta, mereciendo consignarse en especial La Garriga, donde la ovación fue inmensa, indescriptible.
De todos los labios salían estentóreos vivas, las manos aplaudían frenéticamente y las gargantas enronquecían á fuerza de gritar.
Doña Isabel, emocionadísima y queriendo corresponder á la ovación, intentó bajar del tren, pero bien pronto se vio estrujada materialmente por la multitud, que pugnaba por besar su mano, y hubo de volver á subir en seguida. El coche salón quedó inundado de hermosísimos ramos de flores.
Noticiosa la infanta de que los representantes de la prensa deseaban ofrecerla sus respetos, se apresuró á enviarles un aviso diciéndoles que les recibiría en el momento en que ellos gustasen.
Los periodistas cumplimentaron á doña Isabel al llegar á Granollers, donde bajó la infanta al andén para revistar las fuerzas que la tributaron los honores.
A las siete y veinte minutos de la tarde entraba el tren en agujas de la estación de Francia, de Barcelona, pues con objeto de regresar directamente á Madrid, desde La Garriga dejó el tren la línea del Norte, entrada por Las Franquesas en la de Francia.

En la estación de Barcelona

Al paso de la infanta acudieron á la estación las autoridades civiles y militares, nutridas representaciones de los centros monárquicos, los generales asimilados con mando en esta plaza, comisiones de los cuerpos y dependencias militares, con sus principales jefes y dos capitanes en traje de media gala; el secretario del Gobierno civil, señor Die; una comisión del Ayuntamiento, presidida por el señor Serraclara; el rector de la Universidad, barón de Bonet; los señores de Emilio y Balcells del Centro Monárquico Conservador; el señor Aguilera, del Fomento del Trabajo Nacional; el señor Travé, del Círculo Liberal; el presidente de la Audiencia provincial, sefior Monfort; el comandante de Marina, señor Compañó; una comisión del cabildo catedral y algunas distinguidas damas.
Al entrar al tren en agujas, la banda del regimiento de infantería de Vergara tocó la Marcha Real, y la compañía del citado cuerpo, que había acudido á la estación para rendir los debidos honores, presentó armas.
La infanta descendió del vagón, y seguida del capitán general revistó la compañía, volviendo á subir al coche, donde le entregaron un telegrama del rey de Portugal, que se apresuró Su Alteza á leer.



A Madrid

Una locomotora trasladó el vagón de la infanta á la vía en que aguardaba el espreso de Madrid, y á la hora de itinerario salió el tren, á los acordes de la Marcha Real, tributándose á la infanta una cariñosa despedida y oyéndose vivas á la Infanta simpática y al Rey.
En el expreso marcharon, acompañando á doña Isabel, además de su séquito y del ministro de Gracia y Justicia, ei capitán general, don Valeriano Weyler; el gobernador civil, don Buenaventura Muñoz; el jefe superior de policía, señor Millán Astray, y el gobernador civil de Zaragoza, don Fernando Weyler.
El capitán general, el gobernador civil y el jefe superior de policía se apearon del tren en San Vicente de Calders, y regresaron á esta dudad en el tren rápido.
Don Fernando Weyler, como ya anunciamos, acompañará á la infanta hasta el límite de la provincia de sn mando.

El señor Ruiz Balarino

Ayer tuvimos ocasión de de partir con el señor ministro de Gracia y Justicia durante algunos momentos.
El señor Ruiz Valarino se mostró muy satisfecho del resultado del viaje de Su Alteza Real, que considera como un verdadero éxito, pues en todas partes ha recibido la augusta dama espontáneas y entusiastas manifestaciones de cariño y de simpatía, siendo muy de notar que de aquel entusiasmo hayan participado en alto grado las clases populares.
Nos manifestó también el ministro que había recibido un telegrama del señor Canalejas, en el que le da halagüeñas noticias de Bilbao y dice que en muchas minas han vuelto ya los obreros al trabajo, esperándose para muy pronto la solución total del conflicto.
Con el ministro de Gracia y Justicia conferenció también el concejal señor Carreras Candi, quien le habló sobre la redención de dominio por expropiación forzosa, materia sobre la cual no se ha legislado desde el siglo XIV.
El ministro pidió al señor Carreras que le envíe las bases para poder resolver con arreglo á lo propuesto por el señor Carreras y le prometió solucionar el asunto lo antes posible.

Un telegrama

Desde Vich se expidió ayer el siguiente despacho al presidente del Consejo de ministros:
«Los senadores y diputados que suscriben, cumpliendo gustosísimos un deber de justicia, hacen presente á V. E. que el discurso pronunciado por el ministro de Gracia y Justicia en el acto inaugural del Congreso Apologético produjo excelente efecto en la opinión, siendo unánimemente aplaudido. — Rómulo Bosch, Monegal, Abadal, marqués de Alella, Soler y March, Sala, Eusebio Bertranú, Maristany.»

Una frase de la infanta

Cuando Su Alteza fue á inaugurar el concurso regional de ganados, el señor Aguiló la anunció que no habría discursos, porque la agricultura es muy sobria en palabras.
—Ya lo sabía, —contestó doña Isabel;—es sobria en palabras porque la agricultura es una cosa útil.

Recuerdos de Balmes

Con objeto de testimoniar su aprecio á la augusta infanta doña Isabel, y para que ésta guarde algún recuerdo del filósofo inmortal, la familia de éste ha regalado á Su Alteza una pluma y un autógrafo del preclaro hijo de Vich.
No hay qué decir si doña Isabel ha agradecido el delicado obsequio.

Notas sueltas

La infanta, antes de marchar, en vista del extraordinario número de ramos de flores que en el trayecto la habían regalado, y en la imposibilidad de llevar todos á Madrid, encargó al gobernador civil que los trasladasen á la Virgen de las Mercedes, como ofrenda suya.

***

En la estación fué extraordinario el número de precauciones tomadas, multiplicándose desde mucho antes de llegar el tren, que conducía á la infanta, el secretario del Gobierno civil, señor Die; el jefe superior de policía, señor Millán Astray; el teniente coronel del cuerpo de seguridad, señor Parejo, y el señor Tresols con todos los inspectores, á sus órdenes.

Fiesta tradicional

Vich 9, 11 noche.
A las cinco de la tarde comenzó en la plaza Mayor la fiesta popular «Reproducción de una boda del siglo XVII».
Para dar mayores visos de realidad á la fiesta las cabalgatas nupciales salieron de dos distintas casas de campo.
Las comparsas vestían con propiedad á la usanza de la época. Se reunieron en la ermita de San Sixto y entrando en la ciudad dieron un paseo por la Rambla, yendo á la plaza Mayor, donde comenzaron las danzas. Al dar principio á la primera el público, por verlo mejor, se abalanzó al sitio destinado á las parejas, en términos que éstas no pudieron continuar los bailes, suspendiéndose la fiesta.

Congreso de Apologética

A las seis de la tarde comenzó la tercera sesión del Congreso de Apologética. Ocuparon la presidencia los prelados de Tarragona, Valencia y Vich. En el estrado presidencial tomaron asiento los demás prelados que asisten á esta fiesta, á excepción del de Ciudad Rodrigo, que se encontraba algo indispuesto. En el local había numeroso público, compuesto en su mayoría de sacerdotes y en el que figuraban bastantes señoras.
El jesuíta P. Casanovas pronunció un discurso estudiando á Balmes como apologético. En su concienzudo trabajo analizó la personalidad del filósofo, de quien dijo que tuvo una gran fe católica. Encontró —añade− dos mundos que no se entendían y los armonizó haciéndoles aceptar la verdad. Fue hombre de su tiempo y la realidad tuvo para él todo su valor, del cual no deben, prescindir los que quieren influir en la sociedad. Entendía que debía trabajar con el hombre y la sociedad tales como eran y por esto tuvo flexibilidad y tolerancia. Su equilibrio era grande y ello le separaba del fanatismo; demostró la eficacia de la Religión pero admitió también las demás fuerzas humanas.
Estudia luego el orador la obra apologética de Balmes, la filosófica y la teológica, exponiendo sus argumentos contra el materialismo, el kantismo y el krausismo. No escribió, termina diciendo, una obra fundamental de Apologética, pero escribió el código del bien pensar en aquella obra maravillosa que se llama «El Criterio».
Unánimes aplausos premiaron la obra del orador.
El jesuíta P. Bubón desarrolla el tema: «Paralelo entre Balmes y Lamennais».
Empieza diciendo que aunque Balmes es muy catalán, se le puede considerar, en algunas ocasiones, como parisién; lo fue tres veces en su vida: á los treinta años, cuando publicó su libro sobre el protestantismo; á los treinta y cinco, al editar la «Filosofía fundamental», y á los treinta y siete, en el opúsculo sobre Pío IX.
Enumera los méritos que tuvieron Balmes y Lamennais, señalando las coincidencias que se notan en algunas circunstancias de su vida. Ambos, dice, son hombres cuya cabeza no es almacén, sino fábrica; sabios que no viven aislados de su tiempo y patria, sino compenetrados con ia realidad; ambos contemplaroncon amargura algunas diferencias entre la religión y la patria y buscaron un remedio en la verdad católica.
Balmes, como Lamennais, pensaba que las aspiraciones democráticas de su tiempo eran las que emanaban de la doctrina evangélica. Ambos se atrevieron á alzar su voz hasta el Vaticano, para llamar la atención del Papa sobre la situación política de España y Francia.
Pero si entre los dos filósofos existen estas semejanzas, quizás son mayores las diferencias: Lamennais murió fuera de la religión católica, y Balmes confortado con la fe; y el contraste de sus muertes no es menor del que ofrecieron en los últimos años de su vida.
Lamennais sustituyó la imagen de la Virgen por la de la libertad, y aunque en su corazón conservaba el amor al hombre, había huido el amor evangélico: Balmes conservó las ideas católicas toda la vida. El primero es poeta de imaginación viva; las cadenas y los padecimientos de los pueblos le conmueven, convirtiéndole en una especie de profeta para hablar á los tiranos, pero con la apariencia de escudriñar hasta el fondo de las cosas, obra como un sofista. Balmes al contrario, acaso su fuerza intelectual no sea tanta como la de Lamennais, pero sus obras y razones son más persuasivas; dejó libros de menos resonancia, pero más útiles, y si no dejó entre los hombres tanta gloria, en cambio ésta es más pura.
El carácter de Lamennais es como la mar bravía, que azota las costas de su pueblo y refleja el azul purísimo del cielo ó las negruras de la tempestad; el de Balmes es como el granito de las montañas que rodean su cuna. Si pudieran juntarse la imaginación viva y la impetuosidad de Lamennais con la solidez de Balmes, se formaría el apologista ideal.
(Grandes aplausos).
Se da cuenta de un entusiasta mensaje de adhesión de la Universidad de Lovaina.
El sacerdote italiano Juan Antonio Cossío pronuncia un elocuente discurso, en el que ensalza la memoria de Balmes y expone los peligros del internacionalismo rojo, proponiendo que se forme el blanco para destruir los efectos de aquél.
A vosotros, dice, puede amenazaros el peligro, pero aun cabe alentar esperanzas, pues no hace mucho he visto asociarse á este acto á un infante de España en representación del Rey, y á un ministro en la del gobierno. Ojalá nosotros, los italianos, pudiéramos decir lo mismo.
Al terminar su elocuente discurso es felicitado por todos los prelados.

Fiestas populares

Continúan las fiestas con gran animación; se celebran bailes y una función popular en el teatro.
En la Rambla tocan sardanas las diferentes «coblas».

Priu.


LA VANGUARDIA, 10 de septiembre de 1910, pág. 2 y 3

jueves, 13 de enero de 2011

Història de les Faroles dissenyades per Antoni Gaudí

Faroles commemoratives del Centenari del naixement de Jaume Balmes. 1910-1924
per Maria-Àngels Ferrer i Ballester
El setembre de l'any 1910, la ciutat de Vic va viure moments de gran festa: celebrava el centenari del naixement de Balmes. Per aquest motiu s'organitzaren una sèrie d'actes per solemnitzar-ho: un congrés apologètic amb mires internacionals, un concert a càrrec de l'Orfeó Català, una festa poètica per l'Esbart de Vic: altres de caire més popular com la reproducció d'un casament de pagès de principis del segle passat, exercicis de gimnàstica rítmica, pels nois d'en Llongueras, de Terrassa i la representació, a cel obert, de la rondalla Ton i Guinda.
Es realitzaren millores per a la ciutat: S'arreglaren façanes, s'inaugurà una biblioteca, noves il•luminacions públiques i l'obertura d'un nou carrer, el Verdaguer, que posava en comunicació directa la Plaça Major amb la nova estació de ferrocarril, a la plaça del Centenari (plaça de l'Estació).
Com a gran monument commemoratiu a Balmes és col•locaren dues faroles majestuoses a la Plaça Major, emplaçades a l'inici del carrer d'en Verdaguer. Foren inaugurades en plenes festes, el 7 de setembre de 1910 a les 10’30 de la matinada.
Dos fets feren possible la col•locació de les faroles. Un d'ells fou l'estança a Vic de l'arquitecte Antoni Gaudí, al maig de 1910, curant-se d'una anèmia. Portava una vida senzilla i reposada, amenitzada per les freqüents visites al seu amic, el bisbe Torras i Bages. També passava llargues hores al Museu parlant amb mossèn Gudiol, el conservador.
Paral•lelament a l'estança de Gaudí a Vic; els veïns de la Plaça de D. Miquel de Clariana, on radica la casa on va morir Balmes, varen pensar en erigir algun monument en ocasió del Centenari. En saber que Gaudí era a Vic varen buscar el seu assessorament. L'arquitecte rebutjà la idea d'un monument a la placeta degut a les seves reduïdes dimensions. Fou de l'opinió de cercar alguna cosa que fos commemorativa i a la vegada tingués una finalitat pràctica i urbanística. Va suggerir la col•locació de dues faroles-obelisc de ferro forjat i basalt de grans dimensions. S'aixecarien a la Plaça Major per l'entrada del nou carrer d'en Verdaguer, serien visibles des de l'estació que s'inauguraria. La idea fou acceptada per la comissió de festes i aprovada per l'ajuntament el 6 de juliol de 1910.
Seguint la idea de Gaudí, l'obra fou confiada a l'arquitecte Canaleta en la part estructural i a l’arquitecte Pujol en la part de policromia. Els dos eren deixebles de Gaudí. El ferro forjat el treballaren els serrallers vígatans Joan Colomer i
Ramon Collell (Picallimes).
Les faroles seguien les pautes de l'estil modernista. Compostes per un basament rodó de pedres planes, sobre el qual s'erigia una columna gruixuda de basalt de cares irregulars. A mitja alçada unes argolles de ferro possibilitaven el lligam amb una altra columna més prima d'igual característiques. Una de les faroles estava envoltada, en la part inferior, per pedres basàltiques de desiguals volums i alçades, separades entre elles. De la part superior en sorgien quatre braços de ferro forjat que aguantaven tres sarrions i sis llums. L’altra farola acabava amb una estructura corba en forma de mig cor que aguantava un fanal. Les dues faroles estaven coronades per una respectiva, creu trevolada gruixuda. Estaven policromades amb un oli per evitar el rovell.
El basalt utilitzat provenia de Castellfollit del Boix. Fou tallat a l'estil de les columnes de la Capella Güell, obra de Gaudí. El treball del ferro també era molt gaudinià.
Eren unes faroles d'aire lliure, sense seguir un ritme definit, mostrant predilecció per les formes sinuoses, en un joc de corbes, elements típics del Modernisme. Estaven inspirades en elements vegetals. Els quatre braços de ferro forjat d'una de les faroles donava la sensació de plantes que creixien horitzontalment.
Quan el 1910 foren inaugurades, s'elogiaren. Però ja es deixaren sentir les primeres queixes dels veïns de la Plaça i del carrer de la Riera. Aquests mateixos, dos anys després, el 1912, presentaren una sol•licitud a l'ajuntament demanant que fossin tretes del lloc on estaven emplaçades. No s'arribà a cap acord.
El 4 d'agost del 1924 es va presentar un dictamen a l'ajuntament, firmat per l'arquitecte municipal. Manuel Gausa, demanant l'enderrocament de les faroles degut a l'oxidació de la part metàl•lica que comportava un perill de trencament en dies de vent. Es demanà que en cas de no enderrocar-se, es reparessin. Al final es va acordar aterrar-les, per considerar que costaria molts diners la reparació.
Dies més tard Joan Soler i Lluís Ylla del Centre Excursionista de Vic feren un recurs demanant la restauració de les faroles, recordant que formaven part del patrimoni artístic de la ciutat.
El recurs no fou acceptat per tenir-se en compte les queixes presentades el 1912. Foren enviats recursos al governador civil de Barcelona, el qual contestà, quan les faroles ja eren aterrades, que segons un nou estatut els governadors no podien intervenir en acords municipals. El 12 d'agost del 1924 s'enderrocaren les faroles.
Aquesta és la teoria oficial de l'enderrocament, però se'n poden entreveure més. Es poden englobar en dos rams: teories d'ordre pràctic i d'ordre teòric.
En quant a les d'ordre pràctic, es pot donar com a cert que en dies de vent els braços i sarrions que penjaven de la farola gran es movien, provocant soroll. Es creia que l'estructura de ferro no era prou ferma.
De manera molt generalitzada, foren criticades les faroles davant l'evidència de gent que s'hi orinaven, sobretot en dies de mercat. Les pedres de basalt separades ho propiciaven. Igualment en els seus angles s'hi acumulaven deixalles. Les queixes sobre la mala olor que provocaven foren grans.
Un altre aspecte que podia ajudar a les pressions per l'enderrocament, era la creixent circulació. Vic, al 1924 començava a tenir cotxes circulant per la ciutat. La situació de les faroles, una quasi bé al mig de l'inici del carrer d'en Verdaguer dificultava l'entrada dels cotxes a la Plaça.
Com a hipòtesis teòriques, es pot considerar la d'una possible incomprensió d'un nou estil entrat a Vic. És cert que la nostra ciutat tenia edificis modernistes des de principis de segle, que sembla foren acceptats, però és diferent quan aquest estil es manifestà amb tota la seva originalitat en uns monuments públics en plena plaça. L'efecte deuria sobtar.
Cèsar Martinell aporta la teoria política a l'enderrocament. Creu que les faroles foren aterrades com a acte de reacció contra la política i els personatges que donaren calor a la idea: el bisbe Torras i Bages, Gudiol i el propi Gaudí, tots ells del camp catalanista.
Aquesta teoria que no està gens desencaminada. Recordem que el desembre del 1923 va esdevenir la dictadura de Primo de Rivera, anul.ladora de tot anhel catalanista. En moments de repressió, aquestes faroles erigides a un català il•lustre internacional, podrien esdevenir símbol de quelcom perdut, cosa que no interessava a l'ajuntament d'aquells moments, favorable a la dictadura.
La premsa de l'època pot confirmar aquesta teoria. El diari «Ausetània», favorable al nou ajuntament, va alabar l’enderrocament, utilitzant una ferotge crítica contra les pròpies faroles. No les considerava artístiques i creia que eren uns monuments inacabats.
La «Gazeta de Vic», diari de tarannà catalanista, no féu cap comentari sobre l'enderrocament, afer estrany, ja que en el 1910, fou un diari molt entusiasta a tot el que es va fer pel Centenari de Balmes. La resposta podria estar en que, per aquestes dates de nou govern dictatorial, la «Gazeta de Vic» fou molt censurada. Qualsevol comentari contra l’autoritat per l'ajuntament, li podria suposar el perill de la censura.
Com a conclusió podem dir que totes les teories tenen la seva validesa. La conjunció de tots aquests aspectes feu possible un enderrocament molt discutible.
Actualment, comptant amb perspectiva històrica, es podria discutir si s'havien d'enderrocar o no. Per una part és cert, que en l'estil de la plaça no hi lligaven. Les cases historicistes de la Plaça amb les seves voltes desiguals estilísticament, donen un conjunt harmònic i més aviat clàssic. Les dues faroles modernistes trencaven amb aquest ambient.
Per altra banda, tal com deien els del Centre Excursionista en el seu recurs, eren un patrimoni artístic de la ciutat, actualment Vic tindria en el seu lloc més cèntric i més preuat una idea gaudiniana i a la vegada una mostra molt interesant del Modernisme.

Rectificació del nom del cometa anomenat en un principi "Drake" (Gazeta Muntanyesa 5-2-1910)

EL GRAN COMETA

UNA RECTIFICACIÓ

Varem dir en nostra última Nota científica parlant del cometa que aqueixos díes ha sigut visible a simple vista, que’l tal cometa’s deya Drake y qual nom era degut al del seu descubridor Mr. Drake, avuy debem rectificar en honor a la veritat y esplicar com ha sigut possible que tots els observatoris hajan caygut en el meteix error. La «Centralstelle», de Kiel, es l’encarregada de transmetre a tots els Observatoris les noticies astronómiques y telegrames referents a dita rama de les ciencies y al donalshi el telefonema que desde Johanesburg els hi transmeteren van interpretar Great per Drake, error possible ja que son dúes paraules ingleses que sonen a l’orella casi igualment, ja que Great que vol dir Gran se pronuncia greit y l’apellido inglés Drake se pronuncia Dreik, eufonia que va fer caure en equivocació als empleats de la «Centralstelle», de Kiel, y lo que M. Innes, qu’es el director del Observatori de Johannesburg va telegrafiar va ser: «Great comet has been observet, etc.», «Gran cometa ha sigut observat, etc.», de modo que queda rectificat l’error y aqueix cometa, que dit sía de pas van veure primer dos miners de Johannesburg, ha sigut catalogat ab el nom de «Gran cometa de 1910.» - J. P y P.

GAZETA MONTANYESA - VICH, DISSAPTE 5 DE FEBRER DE 1910

miércoles, 12 de enero de 2011

La Vanguardia 9-9-1910 Visita de la Infanta Isabel

El Centenario de Balmes


Alboradas

Vich 8 septiembre.
El día amaneció tristón y gris, azotando los rostros un vientecillo frío y molesto. Cubierto el cielo de espesos y negros nubarrones que cerraban á los ojos el camino del sol, la lluvia parecía inminente y amenazaba caer en abundancia. No obstante, á medida que el día avanzaba, serenábase el firmamento y aunque no por completo despejado, lució el sol á intervalos, haciendo desaparecer los temores de lluvia.
La población presentaba el mismo animado aspecto que el día anterior. Los balcones ostentaban colgaduras de colores diversos, farolillos venecianos y eléctricos, guirnaldas, banderolas y otros adornos que daban á la ciudad una alegre nota de color y de animación. Las gentes transitaban por las calles, después de haber pasado la noche en claro, por carencia de alojamiento, muchas personas. La aglomeración de gente en Vich es tal que nadie quedai, bien servido á pesar de pagar precios exsorbitantes por alojamiento y comidas.
La banda del batallón de cazadores de Alfonso XII recorió las calles en las primeras ho- ras de la mañana, ejecutando alegres alboradas y lo mismo hacían las orquestas «Unión Lírica» y «Alianza Vigatana» y los coros del «Orfeó Catalá.»
Las calles parecían verdaderos hormigueros, rebosando gentío.

Función religiosa en la Catedral

A las diez de la mañana se reunieron en las Casas Consistoriales las autoridades y corporaciones para acompañar á la infanta á la Catedral, yendo una comisión al palacio del conde del Valle de Marlés, donde se hospeda S. A. para ponerse á sus órdenes.
Pocos minutos después se organizó la comitiva. Abrían la marcha una pareja de la guardia municipal y los gigantes y cabezudos de la ciudad. Seguían dos heraldos á caballo con ial bandera de Vich.
A continuación iban gran número de congresistas, los diputados a Cortes señores Sala, Bosch y Alsina y Maristany y los senadores señores Abadal, Monegal, Soler y March y marqués de Alella.
Precedidos de los maceros de los Ayuntamientos de Barcelona y Vich, iban los concejales de Barcelona señores Valles y Pujals, Carreras Candi, Ramoneda y Nualart, los diputados provinciales señores Pericas y Fages y, la corporación municipal de Vich.
Ocupaba la presidencia de la comitiva el señor gobernador, quien llevaba á su derecha al alcalde de Vich señor Font y Manxarell y al presidente de la Diputación señor Prat de la Riba y á su izquierda al presidente da la Audiencia don Pascual del Río y al juez de instrucción don José Leal.
Figuraba á continuación un coche de respeto y después el que ocupaba !a infanta, á la cual acompañaban la marquesa de Nájera y el ministro de Gracia y Justicia, señor Ruíz Valarino.
En otros carruajes iba el general Aranda; el secretario de la infanta, señor Coello; el señor Fontcuberta, maestrante de Sevilla, y otras personas del séquito de doña Isabel.
La comitiva siguió por la calle de Verdaguer, Rambla de la Devallada y calle de la Ramada, presenciando su paso numeroso público, que, como de costumbre, tributó á la infanta cariñosas demostraciones de respeto y consideración.
Daba escolta de honor á S. A., un piquete del regimiento de caballería de Almansa.
Cuando llegó la comitiva á la plaza de la Catedral, presentaba ésta animado aspecto. Todos los balcones de las casas contiguas aparecían adornados con colgaduras y llenos de gente, en su mayoría señoras, cuyos elegantes vestidos de tonos claros, daban simpática y alegre nota de color.
En las escaleras de la Catedral se agolpaba numeroso gentío, que á duras penas podían contener los individuos de la guardia civil encargados de mantener el paso despejado. En el resto de la plaza se apretujaba también el público, contenido por las filas de un piquete del batallón de Alfonso XII, con bandera y música, el cual tributó á doña Isabel honores reales.
La infanta descendió del carruaje, y á los acordes de la Marcha real y en medio de estruendosos aplausos y vivas ensordecedores, subió las escaleras del templo, acompañada del ministro.
Doña Isabel vestía traje de seda de color azul eléctrico y mantilla negra. Sonriente saludaba con la mano al público, que la aclamaba.
En la puerta del templo la esperaban los prelados de Tarragona, Gerona, Lérida, Vich Barcelona, Tortosa, Ciudad Rodrigo, Calahorra, Ciudad Real, Valencia y León, los cuales besaron la mano de S. A. Doña Isabel entró en la Catedral bajo palio, y siguiendo por la nave de la derecha, se dirigió al présbiterio, donde tomó asiento en el trono que por regia prerrogativa estaba colocado junto á los Evangelios.
Los prelados, personas del séquito de la infanta y las demás autoridades, tomaron también asiento en el presbiterio. Las demás personas de la comitiva se colocaron en los sitios que se les había reservado en la nave central, destinada á los invitados.
En aquel momento el templo aparecía completamente lleno de fieles y aun no se había concedido la entrada al público, de modo, que cuando éste, por fin lo efectuó, los que entraron tuvieron que resolver no pocas dificultades para agenciarse sitio.
Ofició de pontifical, el arzobispo de Tarragona, doctor Costa y Fornaguera, asistido del deán doctor Serra; al arcipreste doctor Dachs, y los doctores Calleja, Carbonell y el lectoral Martí.
Se cantó una misa da Gloria sobre motivos musicales de los siglos XIII, XIV y XV, encontrados en códices del Museo, compuesta por el maestro don Luis G. Romeu, Pbro., alternando el «Orfeó Cátala» con nutridos coros populares gregorianos, bajo ia dirección de los maestros Millet, Romeu y P. Sunyol con la cooperación de todos los maestros de dicho orfeón.
Ocupó la sagrada cátedra el obispo de Ciudad Real y prior de las órdenes militares, doctor don Remigio Gandásegui.
Pronunció un elocuentísimo sermón, que lamentamos no poder reproducir íntegro, ya que un extracto ha de dar de él muy pobre idea. Las malas condiciones artísticas del templo y los rumores que, por recogimiento que guardan, se elevan siempre de las grandes muchedumbres, fueron causa de que no todos los fieles pudiesen apreciar en toda su integridad las innumerables bellezas retóricas con el orador engalanó su oración y los hermosos conceptos que expresó al desenvolver el tema. Fué éste la obra filosófica de Balmes, á cuyo propósito recordó el versículo del libro «Los Macabeos»», «Porque más nos vale morir sin batallar, que ver el exterminio de nuestra religión y santuario»: aplicó este versículo á la vida de Balmes, del cual hizo un acabado estudio en sus aspectos político y religioso.
Después de un elocuente exordio, que terminó dirigiendo un respetuoso saludo á la infanta, representante dei poder real, que encarna la nacionalidad española, y al ministro, como á representante del gobierno, entró en materia, analizando la personalidad de Balmes y su influencia en la sociedad española, en la que apareció en el momento en que las doctrinas racionalistas quebrantaban la filosofía escolástica.
Encontróse el gran pensador vicense en lo más fuerte de la lucha entre las dos filosofías opuestas: la materialista y la espiritualista, y formó en las filas de esta última, llegando á ser su genuino representante y dándole un gran impulso, sólo comparable al que Kant infundió á la escuela materialista. Balmes, en vez de coger del árbol frondoso de la doctrina escolástica hojas marchitas, argumentos en pro de sus teorías, remontóse hacia las sublimes regiones del cielo y fundó su sistema partiendo del concepto de la certeza, al con-trario de Kant, que había partido de la duda.
El genio de Balmes se adelantó á su tiempo, presintiendo y condenando en el movimiento filosófico que combatía doctrinas morbosas que más tarde surgieron con el nombre de «modernistas», y que han sido también condenadas por el Papa.
Hizo luego el orador algunas alusiones á la política actual, combatiendo sus exageraciones sin estridencias.
Afirmó que la libertad no está reñida con la iglesia, demostrándolo, entre otros argumentos, con la existencia de Balmes, de quien dice que fue un liberal dentro la Iglesia.
Terminó su elocuente oración, que duró más de cinco cuartos de hora, haciendo un caluroso elogio de Cataluña, en loor de la cual entonó un hermosísimo himno, recordando sus heroicas tradiciones y su probado amor á la religión de sus mayores.
Cuando acabó el oficio, la infanta fue despedida con el mismo ceremonial que á su llegada.

La salida

A la una y cuarto salió la infanta de la Catedral, tributándole honores el piquete del batallón de Alfonso XII.
El numeroso público que aguardaba la salida de la infanta le dispensó una entusiasta acogida, aplaudiéndola y vitoreándola con entusiasmo.
Las distinguidas damas que ocupaban los balcones de las casas próximas, se asociaron al respetuoso homenaje, saludando á doña Isabel con los pañuelos. Su Alteza, como de costumbre, devolvía cariñosamente los saludos.
Organizóse la comitiva en el mismo orden que antes, acompañando á la infanta al palacio de los condes del Valle de Marlés, siguiendo igual curso que á la ida.
La infanta cambió de vestido, marchando, después, al palacio episcopal, donde asistió al banquete organizado por el obispo en su honor.
Los prelados, ai salir del templo, se dirigieron al palacio episcopal, acompañados del Cabildo. Ei público que había en la plaza les ovacionó.

Viajeros ilustres

En el tren de las diez y treinta minutos de la tarde llegó á Vich el capitán general, don Valeriano Weyler, acompañado de su ayudante, el teniente coronel de Estado mayor don Carlos Alonso. Esperaban al marqués de Tenerife, el general Arenzana, el coronel del batallón cazadores de Alfonso XII y una comisión de jefes y oficiales. El general Weyler marchó en seguida á la Catedral, entrando en el presbiterio, donde tenía destinado sitio junto á las demás autoridades.
En el mismo tren que ei general Weyler llegaron el Rector de la Universidad, señor barón de Bonet; ios catedráticos señores Daurella y Gigirey, y el director de la Granja Experimental, don Isidoro Aguiló.

Accidentes lamentables

Durante la mañana ocurrieron dos accidentes lamentables, por fortuna de escasa gravedad, que causaron general disgusto, por las simpatías de que gozan á causa de sus prestígios y excelentes dotes, las dos personas que resultaron lesionadas. Fue una de ellas el secretario particular de la infanta, señor Coello, el cual, durante la función religiosa, sufrió un desvanecimiento y cayó al suelo, dislocándose la muñeca derecha.
El señor Coello, cuya lesión afortunadamente no presenta gravedad, fue asistido por el concejal y médico señor Ricabras.
La otra persona que resultó lesionada fué el docto director del Museo episcopal, doctor Gudiol, el cual, mientras se procedía al arreglo de un altar de la Catedral, se le cayó encima la imagen, de un santo, causándole una contusión en la cabeza.

Obsequio á la infanta

En el salón comedor del Palacio Episcopal se celebró á las dos de la tarde el banquete en honor de la infanta doña lsabel, al que asistieron cincuenta comensales.
Ocupó la presidencia la infanta, sentándose á su derecha los señores obispo de Vich, el ministro de Gracia y Justicia, el arzobispo de Tarragona, el general Weyler y los obispos de Tortosa y Lérida.
A la izquierda de Su Alteza se sentaron el alcalde de Vich, la marquesa de Nájera, el arzobispo de Valencia doctor Guisasola, el gobernador civil y los presidentes de la Audiencia y de la Diputación.
Entre los demás comensales figuraban las personas del séquito de la infanta, los obispos de Barcelona, Gerona, Ciudad Rodrigo, Ciudad Real, Calahorra y León; los senadores señores Abadal, Monegal y Soler y March y Marqués de Alella; los diputados señores Bosch y Alsina, Sala y Maristany, el concejal señor Carreras Candi, en representación de la comisión del Ayuntamiento de Barcelona.
La comida, muy bien dispuesta por la confitería «La Palma», se sirvió con arreglo al si-guiente menú:
Caldo. — Entremeses. — Canelonis á le Rosini. — Pastelillos de «fois gras». — Filetes de lenguado. — Filete de buey mechado. — Punch á la imperial. — Galantina y jamón en dulce. —Pollos á la broche. — Ensalada á la francesa. — Biscuit glacé. — Postres variados.
Vinos: Rosado del Panadés. — Diamante. — Rancio del Panadés. — Moet et chandon.

Piadoso recuerdo

Al salir del Palacio Episcopal y antes de asistir á la inauguración del Congreso Apologético, siguiendo las indicaciones de la infanta que había manifestado deseos de visitar el sepulcro dei Padre Claret, la comitiva se dirigió á la Casa Misión de los Padres del Inmaculado Corazón de María, donde descansan los restos de aquel religioso.
Doña Isabel oró breves momentos ante la tumba del Padre Claret, dirigiéndose luego con su comitiva á la casa donde se hospeda para marchar de allí á la iglesia de Santo Domingo donde se celebra el Congreso Apologético.

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EL CONGRESO APOLOGÉTICO
Sesión inaugural
Vich 8, 11 noche.
Para las cinco de la tarde estaba anunciada la sesión inaugural del Congreso internacional de Apologética, que se celebra en Vich con motivo de las fiestas del centenario de Balmes.
Desde mucho antes de aquella hora estaba la iglesia de Santo Domingo rebosante de concurrencia, constituida en su inmensa mayoría por religiosos y formando parte de ella numerosas señoras.
A las puertas del templo se agolpaba un gran gentío que saludó respetuosamente á la infanta doña Isabel, en el momento de llegar la comitiva. Iguales muestras de simpatía recibió al penetrar S. A. en la iglesia, acompañada de los todos los obispos, á los acordes de ia marcha real ejecutada por la banda municipal.
El templo estaba adornado con colgaduras de terciopelo color granate, guirnaldas de follaje y plantas exóticas é iluminado profusamente.
En el testero figuraba un blanco busto de Balmes.
S. A. tomó asiento en el trono colocado en el lado izquierdo de la presidencia y bajo un dosel.
En el estrado se colocaron los invitados oficiales y detrás de doña Isabel, el ministro de Gracia y Justicia, capitán general, gobernador civil, el señor Fontcuberta, los presidentes de la Diputación y Audiencia y el alcal de de la población.
Presidió el arzobispo de Tarragona, doctor Costa y Fornaguera, á quien acompañaban todos los demás prelados.
Empezó la sesión cantando el «Orfeó Catalá» de Barcelona, situado en el coro y dirigido por el maestro Millet, el Credo del Papa Marcelo. El «Orfeó» fue muy aplaudido.
El canónigo doctor Collell leyó un telegrama del secretario de Estado de S. S., bendiciendo á los congresistas.
El ministro de Gracia y Justicia don Trinitario Ruiz Valarino dijo que no había que esperar de él ningún discurso, porque ello desdeciría del sitio en que se hallaban y objetó que les congregaba. Estudió y elogió grandemente la personalidad de Jaime Balmes como filósofo y manifestó que las generaciones futuras encontrarán provechosas enseñanzas en sus obras.
Examinó después la personalidad de Balmes como teólogo polemista.
Su corazón, dijo, sentía en aquella época turbulenta, la unidad de la patria española, y como gran patriota, se mostró siempre identificándose con la suerte de España.
Estudió luego á Balmes como escritor, elogiando grandemente los trabajos que llevó á cabo.
Felicitó á los iniciadores del Centenario y terminó declarando abierto el Congreso internacional de Apologética, en nombre de S. M. el Rey.
El señor Ruíz Valarino fué muy aplaudido.
Se dio cuenta de un telegrama de adhesión al Congreso remitido por el cardenal norteamericano Gibbons, y una carta del obispo de Quito, en la que proclama, con gran acopio de datos, las excelencias de la religión católica, apostólica y romana, y dice que el Centenario de Balmes es una fiesta de familia que une los corazones de todos los buenos católicos.
El obispo de Vich subió al pulpito, siendo recibido con grandes aplausos. Saludó en primer término á S. A. R. la infanta Isabel y agradeció al Rey haber designado para su representación á la infanta, como expresión de su conformidad y adhesión al Centenario.
Agradeció al gobierno haber facilitado la celebración del acto y haber enviado, en su representación, al señor Ruíz Valarino. Que Dios proteja, dijo, á nuestro augusto monarca y á su gobierno responsable.
Saludó luego efusivamente á los prelados venidos á Vich.
Dijo que Balmes suspiró por la civilización más que los hebreos por su ciudad santa. Siempre tenia la palabra civilización en los labios y en la pluma.
No nos hemos reunido aquí para comentar una escuela, porque no somos escuela ni sistema, sino hombres que hemos recibido un bien excelso de las alturas, que es la fe católica, de la que jamás renegaremos.
Venimos á honrar á un hombre que con hermosa decisión sostuvo la fe católica en el campo de la filosofía, y no suelen ser los filósofos los que más se distinguen en la defensa de la fe. Por esto es doblemente loable la obra de aquel filósofo. Los que se apartan de aquélla, por presunción ó por soberbia, son llamados sectarios, porque sólo ven secciones del mundo, sólo tienen un punto de vista parcial de la existencia, mientras que á los católicos les ocurre lo contrario.
El insigne Balmes combatió á los sectarios, y decía que la humildad es la verdad, y si humildad es verdad, no debe el hombre creerse más que Dios.
La antítesis del sectario, el cual sólo ve porciones de la existencia sin poder abarcarla toda, es el católico, y Balmes se dirige á éste para convencerle de la excelsitud de ser católico.
Se ocupó después el doctor Torras y Bages del concepto de la divinidad, pregonando las bondades de la religión de nuestros mayores, que debe ser también la nuestra, porque es la única verdadera.
Es una acusación falsa la que se hace contra la Iglesia, al decir que pone límites á la ciencia. Todo lo contrario, la verdadera ciencia es hija de la Iglesia, que enlaza la humanidad y la divinidad, destruyendo el error con ayuda del Espíritu Santo, que nunca la abandona.
La ciencia católica es ciencia de vida, una y universal, como una y universal es nuestra Iglesia.
El discurso del doctor Torras y Bages fue aplaudidísimo.
El P. Le Bretón, sacerdote jesuíta, profesor de la Universidad católica de París, leyó en francés un discurso, en el que, después de dar gracias por las muestras de hospitalidad de Vich, aludió á la persecución de que los católicos son objeto en Francia y expresa la esperanza de que triunfe la Iglesia de una manera definitiva.
Termina tratando de la apologetica y teología, cristianas, proclamando la superioridad del catolicismo sobre las sectas.
Después de anunciarse que la sesión ordinaria que se celebrará mañana tendrá lugar á las seis, en vez de las cinco, como estaba anunciado, para que los congresistas puedan acudir á la estación á despedir á Su Alteza, quien regresará á Madrid á las cinco y media, se dio por terminado el acto inaugural á las ocho de la noche.
Al salir la infanta se le tributaron iguales muestras de simpatía que á la entrada.

Iluminaciones

A las ocho de la noche se encendieron las iluminaciones de la plaza Mayor y principales calles de la población, que presentan fantástico aspecto.
Por todas ellas transita un gentío enorme. En la plaza Mayor y otros puntos se bailan sardanas, ejecutadas por diversas «coblas». La gente joven se divierte grandemente.

Concierto de gala

En el Teatro Principal, iluminado y adornado con regia suntuosidad, se ha verificado el concierto de gala en honor de la infanta doña Isabel.
El coliseo se hallaba lleno de distinguida concurrencia.
El «Orfeó Cátala» cantó escogidas piezas, siendo muy aplaudido.
La infanta Isabel, que vestía traje azul celeste, fué aplaudida durante el trayecto que atravesó para dirigirse al teatro y ovacionada al entrar en éste.
Todas las señoras agitaban los pañuelos, y se han dado vivas á la Infanta, al Rey y á España.


LA VANGUARDIA, 9 de septiembre de 1910, pág. 1 y 2


La Infanta doña Isabel, de regreso de Vich, marchará esta noche á Madrid en el expreso.
Sobre la combinación ó trasbordo de la Infanta desde la línea del Norte á la de Madrid, Zaragoza y Alicante, se nos manifestó en el gobierno civil que nada se sabía.


LA VANGUARDIA, 9 de septiembre de 1910, pág. 3

La Vanguardia 8-9-1910 Visita de la Infanta Isabel a les festes del Centenari

Viaje á Vich

A las tres y cuarto salieron la infanta y su comitiva del Palacio de Justicia.
Hasta la estación del Norte cubrían la marcha fuerzas de esta guarnición.
Acudieron á despedir a Su Alteza representaciones de los centros monárquicos de esta capital de las sociedades económicas, comisiones de los cuerpos de esta guarnición y nume- roso y distinguido público en el que abundaban las señoras.
En el andén formaba una compañía del regimiento de Alcántara con bandera y música para tributar á la infanta los honores de ordenanza.
Al llegar Su Alteza resonó una nutrida salva, de aplausos y vivas al Rey y á la infanta.
Doña Isabel, acompañada del grande de España, marqués de Marianao, el gobernador civil, el alcalde accidental señor Serraclara, el presidente de la Audiencia, el fiscal y el co- mandante de Marina, revistó la compañía de Alcántara.
A las cuatro menos cuarto se puso el tren en marcha siendo objeto la infanta de cariñosa y entusiasta despedida por parte del público que llenaba el andén. Diéronse vivas al Rey, á la infanta y á Barcelona.
El tren especial en que hizo la Infanta el viaje se componía de un coche salón y dos primeras. En el primero iban doña Isabel, la marquesa de Nájera, el ministro de Gracia y Justicia, el gobernador civil, el general Aranda, el señor Coello, secretario de Su Alteza, el obispo doctor Laguarda y los concejales del Ayuntamiento de Barcelona señores Vallés y Pujals, Nualart, Ramoneda y Carreras Candi, el diputado por Vich, señor Bosch y Alsina, el presidente de la Audiencia señor del Río y el representante de la Compañía del Norte señor Coy.
En los demás coches se acomodaron el senador señor Monegal, el diputado señor Sala, el diputado provincial señor Fages y el secretario de la Diputación Reflor Pares, los cuales, junto con el señor Prat de la Riba y Pericas, que ya se hallaban en Vich, representarán á la corporación provincial en las fiestas del Centenario.
Figuraban también entre los viajeros los señores marqués de Alella, don Ignacio Coll, Xipell, Maristany, Barnoya, don Carlos Sanllehy, el coronel de la guardia civil seflor Ibáñez, el capitán ayudante señor Abril, el jefe de la guardia urbana señor Ribé con dos urbanos, los representantes de la prensa y las personas de la servidumbre de Su Alteza.
En la estación de San Andrés un numeroso grupo de señoras tributó á la infanta una cariñosa ovación. Ei ex cura-párroco de El Pardo don Luis Guarner, que reside accidental-mente en San Andrés, ofreció á Su Alteza un precioso ramo de flores. Doña Isabel le recono-ció rogándole que la acompañase á Vich, á lo cual accedió el bondadoso sacerdote.
En los andenes de ia estación de Granollers esperaba el paso del tren real numeroso público, entre el que se contaba una comisión del Ayuntamiento, presidida por el primer te-niente de alcalde señor Torres, el teniente coronel de la guardia civil señor Ponte, el cura párroco, el jefe de la fuerza de caballería de servicio en dicha población y distinguidas se-ñoritas, las cuales ofrecieron á doña Isabel un artístico ramo de flores. Al entrar el tren en agujas resonó una fuerte salva de aplausos, acompañada de vivas á la infanta, que se re-pitieron al partir el convoy. Durante la parada en aquella estación saludaron á Su Alteza las autoridades locales.
Donde la ovación tributada á doña Isabel excedió los límites de toda ponderación fue en La Garriga. En dicha estación ambos andenes se hallaban materialmente atestados de público; toda la colonia veraniega y la población en masa acudió á saludar a la infanta, cuya presencia fue recibida con calurosos aplausos y vivas á doña Isabel, al Rey y & España.
Doña Isabel, de pie en la plataforma posterior del coche, saludaba emocionada, notán- dose en su rostro la satisfacción producida por aquel espontáneo homenaje popular. Mu- chas de las distinguidas señoritas que ocupaban el andén subieron al coche para besar la mano de la infanta y entregarle hermosísimos ramos de flores. Las autoridades civiles y eclesiástica acudieron también á rendir homenaje á Su Alteza.
Al partir el tren se reprodujo la ovación en términos indescriptibles, dándose vivas á la infanta popular.
En Centellas y Balenyá se repitieron las ovaciones.
La línea estaba vigilada por fuerzas de la guardia civil.
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EN VICH
Por la mañana

El aspecto de la población era en extremo animado. Gran número de obreros trabajaban en todas partes completando los detalles del adorno que habían de lucir las vías públicas y preparando la hermosa iluminación que lució por la noche en la plaza Mayor. En toda la plaza son abundantes el follaje y los mástiles por entre los cuales se extienden grandes guirnaldas con profusión de bombillas eléctricas. En las Ramblas y en otras vías se han erigido artísticos arcos.
En todas partes se observaba gran movimiento y animación, siendo verdadero enorme el número de forasteros que han venido á presenciar las fiestas del Centenario y obra de romanos encontrar alojamiento.
El alcalde publicó ayer la alocución siguiente:

«Compatricis: Demá dimecres, á las cinch de la tarde, arribará a aquesta ciutat S. A. Real l’infanta donya Isabel. Ve en representado de S. M. el Rey (q. D. g.) á presidir la grandiosa festa ab que celebrém el primer centenari del naixement d'un compatrici nostre, el Dr. don Jaume Balmes. Es la mateixa il-lustre dama que fa pochs mesos desempenyaba delicada missió, representant també al Rey en les festes d'un centenari d'altra mena en les llunyanes terres de la República Argentina.
Ha acceptat l'alt encárrech ab termes molt falaguers per nosaltres y no repara ni en les molestias d'un llarch viatje ni en el temor de successos desagradables en certs llochs de nos- tra Espanya. Ve acompanyada del senyor ministre de Gracia y Justicia.
Sa vinguda significa que la Monarquía, l’institució política més antiga y més arrelada en la Nació espanyola, el primer Poder del Estat, pren part activa en nostra festa, fent aixís més y més gran l’homenatje que á Balmes se tributa. Debém estarne molt agrahits. Hem de recordar que la Corona qual representació ella porta entre nosaltres té encastades les perles del Comtats d'Ausona y de Barcelona y’ls diamants del Regne d'Aragó, pero qu'es també avuy la genuina personificació de tot Espanya, patria nostra, qual unitat, com deya Balmes, «formada pel curs dels aconteixements, desenrotllada per l'esperit de l'época y sancionada ab els principis y sistemes de les llegislacións y costums de les altres nacions d'Europa, es indestructible.
Y aixís ab la visita de la Serenísima Senyora, que demá podrém hostatjar entre nos- altres, l'Espanya entera ve á Vich á honrar nostra festa, s'uneix á ella y la fa més esplen- dorosa, reconeixent á Balmes com á gloria espanyola. Rebém, donchs, á S. A. Real com deu rébrerse al Rey y com s'ha de rebrer á la dama; que tothom acudi demá á l'esíació del fe- rrocarril á l'hora de l’arribada, que s'engalanin tots els balcons y finestres del tránsit, que vegi'ls carres y plasses plens de gent desijosa de saludarla, que per tot trobi mostras ben vi- sibles de respecte, d'agrahiment y d'amor.
Totseguit de l’arribada, ó poch després, Sa Altesa Real rebrá en Cort á les autoritats, als Ajuntaments, als ciutadants y forasters y á les senyores que vulgan presentarla els seus respectes. Per acudir á eix acte vos convida á tots en la Casa Consistorial, voste compatrici y alcalde,
Joseph Font y Manxarell.
Vich 6 de setembre de 1910.»


Reparto de bonos

A las nueve de la mañana se repartieron 500 bonos de pan, carne y arroz á otras tantas familias necesitadas.
Este caritativo acto, con que han comenzado las fiestas del centenario, resultó conmovedor en extremo.

Otros actos

A las once se han reunido en las Casas Consistoriales las autoridades é invitados que habían de asistir á las ceremonias anunciadas para aquella hora.
Entre los presentes estaban el alcalde don José Font Manxarell; los concejales señores Genís, Dou, Camps, Vila, Vilaplana, Comella, Torricobus, Riera, Maresch, Guix, Viñas, Fatjó, Comes, Bach, Segalés y Urgell; el secretario don Luis Bayés; el capitán de la guardia civil señor Tejido; el vicario general señor San; el juez de primera instancia señor Leal, y las demás autoridades locales y las tres comisiones de fiestas.
La comitiva se dirigió á la casa natalicia de Balmes, frente á la que la banda municipal daba un concierto, y sin discursos ni ceremonias, el alcalde descubrió una lápida en la que se lee la siguiente inscripción:

«En aquesta casa als 28 de Agost da 1810 nasqué lo doctor Jaume Balmes, venint al mon per iluminarlo ab resplandors de cristiana sabiduría.»

Después marcharon á la casa en que murió el insigne filósofo, descubriendo otra lápida, en la que se lee:

«Hospes in hac nobili domo die IX JVLII anni MDCCCXLVIII obiit Doctor Jacobus Bal-mes ob cuius immaturam mortem luxit ecclesia dolet adhme Hispania.»

Sucesivamente se ha inaugurado la Exposición artística de la Escuela municipal, de Di-bujo, se ha descubierto otra lápida conmemorativa en el Templo Romano, se ha inaugurado la Biblioteca Balmesiana en la Episcopal y se ha abierto la Exposición de recuerdos de Balmes.

Por la tarde
Llegada de la infanta

Ya desde mucho antes de la hora anunciada para la llegada de la egregia dama á Vich, la estación de aquella ciudad, recientemente inaugurada, se hallaba atestada de autorida-des, comisiones y público, engrosado constantemente por la enorme muchedumbre que se apeaba de los trenes que tienen su llegada antes de la hora fijada para la del especial.
Entre los individuos que vimos en la estación figuraban el alcalde de la ciudad, don José Font y Manxarell, al frente del Ayuntamiento en pleno, con los maceros; el obispo de Gerona, doctor Pol; el de Calahorra, doctor Sanromá: el de Ciudad Rodrigo, doctor Barberá; el de Lérida, doctor Ruano; el de Tortosa, doctor Rocamora: el de León, doctor Guillamet; el de Ciudad Real y el de Vich, doctor Torras y Bages.
Presidiendo la comisión de prelados figuraban los arzobispos de Tarragona y Valencia, doctores Costa y Fornaguera y Guisasola, respectivamente.
Estaban asimismo los canónigos magistral doctor Galobardes; penitenciario, doctor Puig; vicario general, doctor Serra y Dachs; el señor Fontcuberta, de uniforme de gentilhom- bre; los señores Abadal, Soler y Mareta, Rodríguez de Cepeda, Pascual, Prat de la Riba, Albó (don Ramón), una comisión del Círculo Artístico de Barcelona, formada por los señores Torrescasana, Freixes, Saurí y Casademunt; el general de brigada don Federico Martínez Aranzana, comandante militar de la plaza; coronel don Ricardo Bocio; el teniente Coronel del batallón de cazadores de Alfonso XII, don Antonio Serra; el capitán de la guardia civil señor Tejido; marqués de Santa Margarita, comandante don Ricardo de la Canal, marqués de Cánovas; el juez de primera instancia de Vich, don José Leal, y el actuario don Salvador Solá; una nutrida comisión de los padres camilos y el conde del Valle de Marlet.
También estaba, en pleno, el comité organizador del centenario, formado por los seño- res alcalde, Rdo. don Jaime Collell, don Luis B. Nadal, don Ramón Orriols, don Raimundo Abadal y Viñals, don Ramón Espona y el secretario don Luis Bayés y Cot, con las diversas comisiones auxiliares del comité.
La comisión de obsequios estaba constituida por su presidente el notario don José Sans y los señores Marnet, Subirats, Solá, Sardá, Casas, Puigcerver, Bayés, Planell, Genís, Calderó, Arumí, Fatjó y Brú de Sala (don J. y don P.).
Asimismo vimos en el andén al catedrático de la Universidad de Bohnna (Alemania), señor Rausch.
Igualmente estaban todos los jefes y oficiales francos de servicio. Con objeto de cuidar del orden se hallaba en la estación el inspector de la policía de Barcelona, don Feliciano Salagaray, con diez agentes á sus órdenes. Formaba en el andén, para tributar los honores debidos á S. A., una compañía del batallón de Alfonso XII con bandera escuadra de gastadores y banda de música y cornetas.
Entre los concurrentes á la estación veíanse distinguidas damas de ia ciudad y de Bar- celona.
A las cinco y media en punto, llegó el tren que conducía á doña Isabel de Borbón, la cual fue saludada con la Marcha real y una estruendosa salva de aplausos y aclamaciones por parte del enorme gentío congregado en el andén. El primero en descender del tren fue el gobernador civil, señor Muñoz, quien hizo la presentación de los obispos y de las auto-ridades de la localidad, á todos los cuales saludó afectuosamente la augusta viajera.
El alcalde, señor Font, ofreció á ésta un hermoso ramo de nardos, gardenias, jazmines y rosas, combinadas artísticamente, del cual pendían dos anchas cintas de raso blanco en las que, en letras doradas, se leía ia siguiente inscripción: «A Su Alteza Real la infanta doña Isabel de Borbón.—La ciudad de Vich agradecida á su visita en el Centenario da Balmes.—7 de septiembre de 1910.»
Después de verificada la entrega del ramo, el alcalde dio á la infanta la bienvenida en nombre de la ciudad, y doña Isabel revistó la compañía de Alfonso XII y salió de la estación entre nuevos vivas y aclamaciones á la infanta, á los reyes y á España.
Al salir de la estación, la infanta subió en un coche, acompañada de la marquesa de Nájera, el ministro de Gracia y Justicia y el alcalde de Vich, don José Font y Manxarell.
Precedía al carruaje de la infanta el que ocupaba el señor gobernador civil.
La calle de Verdaguer se hallaba adornada con mástiles y gallardetes, habiendo nume-roso núblico, que tributó á la infanta entusiasta ovación.
Su Alteza y comitiva se dirigieron al palacio del conde del Valle de Marlés donde se hospeda.
La fuerza desfiló por frente al palacio.
El ministro se hospeda, en casa del señor Abadal, y el señor gobernador en la del al-calde.
Recepción-Banquete-Iluminaciones

Vich 7, 8'30 noche.
Á las siete de la noche en casa del conde del Valle de Marlés comenzó la recepción en honor de la infanta, que resultó brillantísima. Ante ella desfilaron diputados, senadores, obispos, presidentes de la Diputación y Audiencia, Ayuntamientos de Barcelana y Vich, Cabildo, Congresistas, comisiones de los pueblos del partido y gran número de señoras.
El desfile de éstos duró más de tres cuartos de hora.
Fué presentada á la infanta doña Isabel la familia de Balmes, sus sobrinas Dolores, Concepción y Antonia.
La infanta recibió después á los periodistas, mostrándose satisfecha de los agasajos.
Después celebróse un banquete en el mismo palacio que presidió la infanta, asistiendo la familia del conde del Valle de Mariés, el séquito de la infanta, el gobernador, el señor Bosch y Alsina, los presidentes de la Diputación y de la Audiencia, el obispo, el jefe del batallón de cazadores de Alfonso XII y el oficial de la Escolta señor Abadal.
En la mesa figuraba un artístico centro de plata repujada, regalo de la oficialidad del batallón de Alfonso XII, que lleva la inscripción: «El batallón cazadores de Alfonso XII á S. A. la infanta Isabel.»
El menú fue selectísimo.
A las diez de la noche se verificó la inauguración de las iluminaciones de los obeliscos de la plaza Mayor, conmemorativos del centenario, asistiendo inmenso gentío.
Reina extraordinaria animación.—Priu.

Ultimas noticias
Vich 7, 11 noche.
A las diez salió la infanta en coche, acompañada de la marquesa de Nájera y los condes del Valle de Marlet, y en otros carruajes las autoridades, dando un paseo por la plaza Mayor, espléndidamente iluminada calle de la Devallada, Ramblas, Carmen y Moncada, siguiendo por la Ronda para dar la vuelta á la población.
La infanta fue vitoreada con entusiasmo.
A las once se retiró á descansar, y el minístro dirigióse á Telégrafos para dar cuenta al gobierno del viaje.
Después, con el gobernador y el alcalde, estuvo un rato en la plaza Mayor, donde reinaba gran animación.—Priu.


LA VANGUARDIA, 8 de septiembre de 1910, pág. 3 y 4

Número d'assistents al Congrés Apologètic i la seva procedència

Un cop vist el llistat de les persones del Bisbat de Barcelona que van anar al Congrés Apologètic en record de Balmes i un cop comprovat que no només hi anà gent relacionada amb l’església, vull demostrar la grandiositat de l’acte realitzat a l’església de la Mercè (lloc on es realitzaren els discursos en defensa de la religió).
Simplement veient aquestes dades estadístiques que a continuació exposo, ens pot donar la imatge perfecte de com va ser aquest Congrés, l’acte central d’aquestes festes.
Aquest llistat està estructurat en dos grans grups: Socis Protectors i Socis Numeraris, ja explicats anteriorment. Entre aquests últims s’especifica el número de representants dels arquebisbats, bisbats i països estrangers que hi assistiren.






LLISTA GENERAL I NÚMERO dels socis Protectors y Numeraris del Congrés d’Apologètica

SOCIS PROTECTORS 138

SOCIS NUMERARIS 1313

*ARQUEBISBAT DE BURGOS 4
Bisbat de Calahorra 9
Bisbat de León 32
Bisbat de Burgo de Osma 5
Bisbat de Santander 13
Bisbat de Vitoria 5

*ARQUEBISBAT DE GRANADA 9
Bisbat de Almería 6
Bisbat de Cartagena 4
Bisbat de Guadix 1
Bisbat de Jaén 6

*ARQUEBISBAT DE SANTIAGO 2
Bisbat de Orense 3
Bisbat de Oviedo 2

*ARQUEBISBAT DE SEVILLA 20
Bisbat de Cádiz 12
Bisbat de Tenerife 13

*ARQUEBISBAT DE TARRAGONA 48
Bisbat de Barcelona 234
Bisbat de Girona 75
Bisbat de Lleida 18
Bisbat de Solsona 20
Bisbat de Tortosa 8
Bisbat de Urgell 26
Bisbat de Vic 505

*ARQUEBISBAT DE TOLEDO 4
Bisbat de Ciudad Real 8
Bisbat de Coria 4
Bisbat de Madrid-Alcalá 37
Bisbat de Plasencia 4
Bisbat de Sigüenza 1

*ARQUEBISBAT DE VALÈNCIA 49
Bisbat de Eivissa 2
Bisbat de Mallorca 15
Bisbat de Orihuela 1
Bisbat de Segorbe 2

*ARQUEBISBAT DE VALLADOLID 5
Bisbat d’Astorga 5
Bisbat d’Ávila 1
Bisbat de Ciudad-Rodrigo 2
Bisbat de Salamanca 3
Bisbat de Segovia 1
Bisbat de Zamora 2

*ARQUEBISBAT DE SARAGOSSA 9
Bisbat de Albarracín 1
Bisbat de Barbastro 13
Bisbat de Tarazona 3
Bisbat de Terol 2

*ESTRANGER
Bèlgica 3
França 4
Imperi Austro-Húngar 1
Itàlia 11
Portugal 1
Suïssa 3
Argentina 6
Estats Units 1
Xile 1
Equador 1
Filipines 2
Uruguai 1
Guatemala 16
Cuba 4
Mèxic 1


Per acabar aquest reportatge he de dir que el total d’assistents al Congrés va ser de 1.451.
Traslladant-nos al 1910, tenint la població del Vic d’aleshores 12.720 habitants, podem dir que aquesta xifra és molt quantiosa tenint en compte també que només fou un dels molts actes que es van fer en aquestes festes.

El Congrés Apologètic va ser l'acte central de les festes del Centenari de 1910. El Bisbat de Barcelona fou el protagonista (a part del de Vic)

...Parlant concretament d’aquest Congrés Apologètic i en referència a l’Arquebisbat de Barcelona (aleshores era Bisbat de Barcelona) vingueren 356 representants, cosa que dona una pista clara: fou un esdeveniment de importància abismal i Barcelona hi estigué molt involucrada.

A aquest Congrés només hi pogueren assistir determinades persones que pagaren una quota anomenades “Socis Protectors” o “Socis Numeraris”.

Tots els Socis tenien el dret a participar en les sessions i actes del Congrés, a tenir la rebaixa que es pogués obtenir del Ferrocarril que anava fins a Vic i a rebre gratis el Boletín del Centenario (revista mensual expressament feta per informar sobre la preparació i execució d’aquestes festes i que tingué una duració de 9 mesos) i totes les publicacions del Congrés. Com he dit de “Socis” n’hi havia de dues classes:

 Socis Protectors. Van pagar un quota que no baixava de les 50 ptes. i, a més, tingueren lloc de preferència a l’aula del Congrés. Del Bisbat de Barcelona en van venir 48. Són els següents:

- Excm. i Ilm. Dr. D. Joan J. Laguarda, Bisbe de Barcelona
- Excm. Sr. D. Ramon de Abadal - Senador del Regne
- Excm. Sr. D. Ignasi Girona - Senador del Regne
- Excm. Sr. Comte de la Vall de Marlès
- Excm. D. Eusebi Güell i Bacigaluri. Comte de Güell
- Excm. Sr. Sert. Comte de Barcelona
- Excm. Sr. D. Manel de Llanza – Duc de Solferino i Senador del Regne
- Excma. Dª Emilia Carles, Vda. de Tolrà. Marquesa de Sant Esteve de Castellar.
- Excm. Sr. D. Ramon Despujol. Marquès d’Oliver
- Excm. Sr. D. Ignasi Despujol. Marquès de Palmerola
- Excm. Sr. D. Bonaventura Muñoz, Governador Civil de Barcelona
- Excm. Sr. D. Enric Prat de la Riba. President de la Diputació Provincial de Barcelona
- D. Fèlix Fages, Diputat Provincial
- D. Lluís Pericas. Diputat Provincial
- Excm. Sr. D. Josep Monegal i Nogués
- Excm. Sr. D. Eduard Sevilla
- Facultat de Filosofia i Lletras de la Universitat de Barcelona
- Superior del Col•legi del Sagrat Cor
- D. Narcís Pla i Deniel. Advocat
- D. Narcís Verdaguer i Callís. Advocat
- D. Josep Garí. Banquer
- Dª Dolors Sert
- D. Jaume Sales Balmes
- D. Manel Arnús
- Srs. Nebots Berenguer
- D. Josep Maria Bofill
- D. Ildefons Casanova
- D. Gabriel Colom
- D. Francesc Fàbregas
- D. Josep Febrer Sistachs
- D. Claudi Güell i López
- D. Ponci Heras
- Dª Anita Hierro i Albareda
- D. Pere R. Jover i Martínez
- D. Santiago López
- D. Josep Masferrer i Arañó
- D. Mariano Montobbío
- D. Sebastià Pascual
- D. Lluís Pérez Samanillo
- D. Rafel Pérez Samanillo
- D. Ramon de Picó i Manso
- D. Isidre Pons i Bofill
- D. Benigne Riva i de la Riva
- D. Domingo J. Sanllehy
- D. Ignasi Soler i Damians
- Dª Assumpta Torrent i Garrigolas
- D. Rafel Vilaclara
- Dª Dolors Vilaclara

 Socis Numeraris. Cada soci pagà una quota de 10 ptes. Assistiren en representació del Bisbat de Barcelona 308 persones i entitats. Distribuïdes en municipis foren:

Barcelona

- Il•ltre. Dr. Francesc Muñoz. Arxiprest-Secretari
- Il•ltre. Dr. D. Josep Palmerola. Canonge i Vicari General
- Il•ltre. Llic. D. Frederic Millán. Secretari Contador Diocesà
- Rd. D. Martí Vall i Vidal. Vicari de la Concepció
- Rd. D. Jordi Canadell. Vicari de la Concepció
- Rd. Dr. Ramon Godayol. Vicari de la Concepció
- Rd. D. Ramon Taló i Pamies. Vicari de Sta. Mª de Sans
- Rd. D. Josep Camps i Colldelram. Vicari del Pi
- Rd. D. Josep Baltá. Rector de Sans
- Rd. Dr. D. Pau Costas. Rector de la Concepció
- Rd. D. Ramon Garriga. Rector de Belén
- Rd. D. Joaquim Portús. Rector de Gràcia
- D. Josep de Prat Maignon. Rector de Sarrià
- Rd. D. Manel Terrades. Rector de Sant Jaume
- Rd. D. Jaume Torner. Rector
- Rd. D. Francesc d’A. Ventura. Rector de Sant Francesc de Paula
- Rd. Dr. Josep Gatell. Rector de Santa Anna
- Rd. D. Josep Ambrós. Rector de Sant Joan d’Horta
- Il•ltre. Dr. D. Jaume Almera. Canonge
- Il•ltre. Dr. D. Joan Rifá. Canonge lectoral
- Il•ltre. Dr. D. Joan Ballester. Canonge Penitenciari
- Il•ltre. Dr. D. Josep de Ros i de Llanza. Canonge
- Rd. Hº Hipólito. Provincial dels Maristes
- Rd. P. Salvador Marcó. Provincial de les Escoles Pies de Catalunya
- Il•ltre. Llic. D. Joan Flaquer. Jutge Auditor de Testaments i Causes Pies
- Rd. Dr. D. Jacint Comella. Fiscal Eclesiàstic
- Il•ltre. Dr. D. Eufemi Rodríguez. Fiscal General del Bisbat
- Il•ltre. Dr. D. Francesc de P. Mas. Magistral
- Rd. Hº. Anselmo. Director del Col•legi de Nostra Sra. de la Bonanova
- Rd. P. Rector del Col•legi de Sant Ignasi de Sarrià
- Rd. Hº Herman Mª. Director del Col•legi Comptal
- Rd. P. Jaume Orriols. Director del Col•legi Balmes
- Rd. P. Pere Bolet. Prefecte del Col•legi de Sant Ignasi de Sarrià
- Rd. P. Francesc Comas i Mundet. Prepòsit de l’Oratori
- Il•ltre. Dr. D. Justí Guitart. Provisor
- Rd. P. Guardià de la Residència de Caputxins (Diagonal)
- Rd. P. Guardià del Convent de Caputxins de Sarriá
- Rd. Dr. D. Lluís F. Xiró. Regent de Sant Agustí
- Rd. D. Andreu Colomer. Capellà de les Germanetes dels Pobres
- Rd. P. Martín de Jesús. Prior dels Carmelitas Descalços
- Hº Miquel. Visitador de les Escoles Cristianes
- Rd. Dr. D. Mariano Vilaseca. Capellà del «Asilo Naval Español»
- Rd. P. Ramon Maciá. Oratori de Barcelona

- D. Lluís Ferrer-Vidal. Diputat a Corts
- D. Francesc Carreras i Candi. Regidor

- Excm. Sr. Marqués de Pascual

- Dr. D. Josep Estanyol i Colom. Catedràtic de la Universitat
- D. Antoni Rubió i Lluch. Catedràtic de la Universitat
- D. Joan de Déu Trias i Giró. Catedràtic de la Universitat
- Dr. D. Josep Daurella i Rull. Degà de la Facultat de Filosofia i Lletres
- D. Francesc Nabot i Tomás. Professor de la Universitat
- D. Plàcid Aguiló. Bibliotecari de la Universitat

- Rd. Dr. D. Felip Tena. Director del Seminari
- Rd. D. Josep Mª Alós i de Dou. Catedràtic del Seminari
- Rd. Dr. D. Pere Bergadà. Catedràtic del Seminari
- Rd. Dr. D. Josep Mª Carbó. Catedràtic del Seminari
- Rd. Dr. Manel Mestres. Catedràtic del Seminari
- Rd. Dr. D. Joan Palou. Catedràtic del Seminari
- Rd. D. Enric Pla i Deniel. Catedràtic del Seminari
- Rd. Dr. D. Josep Mª Baranera. Professor del Seminari
- “Biblioteca del Seminari”
- Il•ltre. Dr. D. Celestí Ribera. Mestrescola

- D. Enric Montfort. Advocat i Magistrat
- D. Joan Permanyer i Ayats. Advocat i Catedràtic de la Universitat
- D. Gaietà Pareja i Novelles. Advocat
- D. Cosme Parpal i Marqués. Advocat
- D. Francesc Petitpierre. Advocat
- D. Llorenç Mª Alier i Carsi. Advocat
- D. Joaquim Almeda. Advocat
- D. Josep O. Anguera. Advocat
- D. Miquel Biada i Navarro. Advocat
- D. Rafel Biada i Rafart. Advocat
- D. Antoni Mª Borrell. Advocat
- D. Guillem Mª Brocá. Advocat
- D. Tomàs Carreras i Artau. Advocat
- D. Carles Danés. Advocat
- D. Pius Fatjó i Vilas. Advocat
- D. Francesc Genís i Subirachs. Advocat
- D. Josep Mª de Maciá. Advocat
- D. Francesc de P. Vergés. Advocat
- D. Lluís Vives i Vilá. Advocat

- D. Josep Blanch i Benet. Per la Societat Mèdico-Farmacèutica de Sant Cosme i Damià
- D. Jordi Anguera. Metge
- D. Agustí Baranera. Metge
- Dr. D. Joan Bassols. Metge
- D. Ramon Canaleta i Cuadras. Metge
- Dr. Lluís Cirera i Salse. Metge
- D. Jaume Guerra i Estapé. Metge
- D. Pau Roca i Canals. Metge

- D. Manel Degollada. Farmacèutic
- D. Joan Durán i España. Farmacèutic

- D. Josep Canaleta i Cuadras. Arquitecte
- D. Josep Artigas i Ramoneda. Arquitecte
- D. Josep Mª Pericas i Morros. Arquitecte
- D. Manel J. Raspall. Arquitecte


- D. Ricard Permanyer. Notari

- D. Ramon Mª Pons i Bas. Enginyer i Catedràtic

- D. Carles Odriózola Grimaud. Registrador de la Propietat

- “Associació d’Eclesiàstics”
- “Biblioteca Provincial”
- “Comitè de Defensa Social”
- “Congregació de la Immaculada Verge i Sant Lluís Gonzaga”
- “Congregació de la Immaculada Verge i Sant Francesc de Borja”
- “Juventud Católica”
- Dª Carme Karr. Directora de «Feminal»
- “Libreria Religiosa”
- “Lliga d’Estudiants Católichs”
- President del “Centro Monárquico Conservador”
- “Real Academia de las Buenas Letras”
- D. Felip Bertran de Amat. President de l’Acadèmia de Bones Lletres
- D. Jaume Subirana. Director de “Orthodoxon Biblion”

- D. Miquel Alamany i Cortinas
- D. Miquel Alamany i Vilá
- D. Llorenç Alier i Sala
- Rd. D. Manel Mª Alós i de Dou
- D. Ramon de Alós
- Srs. Successors de D. Modest Amat
- Dª Teresa Arrau i Torent
- Rd. D. Josep Artigas
- Rd. D. Josep Artigas i Font
- Rd. D. Jaume Bages
- D. Llorenç Balanzó
- D. Joan Balanzó
- D. Josep Mª Balanzó
- D. Joan Balmes
- Rd. D. Jaume Baranera i Pasqués
- Rd. D. Manel Barguñó
- D. Lluís Barnoya
- D. Jacint Bassols i Costa
- D. Jacint Bassols i Genís
- D. Ramon Bassols i Torras
- Rd. D. Josep Bech
- Dª Carme Berenguer, vídua de Feliu
- Rd. Dr. D. Ramon Colomines
- D. Víctor Blajot
- Rd. D. Jaume Bofill i Bayés
- Dª Dolors Boladeres, vídua de Miró
- D. Jerònim Bolívar
- D. Joan Borràs de Palau
- D. Lambert Botey
- D. Joaquim Cabot i Rovira
- D. Ramon Calcina
- D. Antoni Callís
- D. Ferran de Camps i de Matas
- D. Desideri Canals
- D. Emili Carbó i Juncadella
- D. Josep Cardús
- D. Lluís de Casanova
- Rd. P. Ignasi Casanovas
- Rd. Dr. D. Frederic Clascar
- D. Ramon Cluet i Mateu
- D. Josep Elías de Molins
- D. Enric Escudero
- Rd. D. Josep Espinalt
- D. Vicenç Fabra i Pons
- Rd. D. Francesc Farrés i Folcrá
- D. Esteva Faura i Roca
- Dª. Trinitat Feliu i Berenguer
- Dª. Esperança Feliu i Berenguer
- Dª. Margarita Feliu de Danés
- D. Josep Font
- D. Gaspar Font i Pladevall
- Rd. Dr. Norbert Font i Sagué
- D. Salvador Font i Tey
- D. Ignasi de Fontcuberta
- D. Josep Fontdevila
- D. Manel Fontordera
- D. Salvador Garçon Puig
- D. Just Gatius
- D. Olegari Gisbert
- D. Joan Givanel
- Rd. D. Joan Güell
- Excm. Sr. D. Erasmo de Janer
- D. Llorenç Jou i Olió
- D. Josep Mª Jujol i Gibert
- D. Miquel Junyent i Rovira
- D. Antoni Llampallas
- Rd. D. Joan Llombart
- D. Joaquim Margenat
- D. Bernardí Martorell
- D. Climent Miralles
- Rd. Dr. D. Josep Miret i Nadal
- D. Joan Miret i Nadal
- D. Ferran de Miró i de Ortaffá
- D. Joan Mon i Bascós
- Rd. Dr. D. Josep Monsó
- D. Andreu Oliva
- Rd. Dr. Josep Oller
- Rd. D. Lluís Oms
- D. Francesc Pascual
- D. Josep Mª Permanyer
- D. Josep Pinós i Comés
- Rd. D. Josep Pitxot
- Rd. D. Antoni Planas i Serrabassa
- D. Francesc Pons
- D. Josep Pradell i Pujol
- Rd. D. Trinitat Prat i Prat
- D. Francesc de Puig y de Cisternes
- D. Manel Puigrefagut
- Dª Pietat Renom i Font
- D. Josep Rifá
- Rd. Dr. D. Lluís Roca i Berenguer
- Rd. D. Francesc de Rocafiguera
- D. Bernat Roure
- Rd. D. Joaquim Rovira
- Rd. Dr. D. Miquel Saló
- D. Joaquim Salvador
- D. Lluís Sans
- Rd. D. Ramon Santandreu
- Rd. D. Eudald Serra
- Rd. D. Francesc de P. Serra
- Rd. P. Manel Serra
- D. Pere Serra i Esturí
- D. Josep Serra i Graupera
- Dª Josepa Sitjas i Coy
- Rd. D. Gaieta Soler
- D. Josep Soler
- Dª Rosina Sostres de Torent
- Rd. P. Superior dels Dominics
- D. Antoni Suqué i Sucona
- Dª Manela Torent i Garrigolas
- D. Josep Mª Torent i Garrigolas
- Rd. D. Joan Torrentó
- D. Jaume Trabal
- D. Onofre Travería i Valls
- Rd. D. Josep Trias
- D. Josep Mª Trias
- D. Frederic Ugueda
- Rd. D. Manel Vall
- D. Ferran Valls i Taberner
- D. Ignasi Verneda i Claret
- D. Francesc Vilardaga i Buixó
- Rd. Narcís Vilarrasa
- D. Josep Mª Vives i de Ferrater


Vilafranca del Penedès

- D. Josep Cañas. Advocat
- D. Josep Mª Fábregas. Advocat

- Rd. P. Director del Col•legi de Sant Ramon

- “Associació Catòlica”

- Rd. D. Josep Bolet
- Rd. D. Jaume Comella
- Rd. D. Joaquim Inglada
- Rd. D. Manel Mateu
- Rd. D. Albert Olivella
- Rd. D. Josep Planas
- D. Josep Serdá


Sabadell

- Dr. Josep Perarnau. Arxipreste de Sabadell
- Rd. P. Superior dels Missioners del I. C. de Maria

- D. Joan Costa i Deu. Advocat

- D. Josep Mir i Marcet. Metge

- “Academia Católica”

- D. Julià Freixas
- Rd. P. Francesc Llonch
- Rd. Dr. D. Fèlix Sardá i Salvany

Mataró

- Rd. P. Magí Ballvé
- D. Josep Mª Brau
- Rd. P. Llorenç Guardia
- D. Faustí Turú Bordalva
- Rd. P. Antoni Vidal
- D. Joan Bach i Codina

La Garriga

- Rd. D. Antoni Forns. Rector
- Rd. D. Ramon Pascual

- D. Joan López González. Metge del Balneari

- D. Lluís Arumí. Farmacèutic

Badalona

- Rd. D. Joaquim Ferrer. Vicari de Santa Maria de Badalona

- D. Isidre Sabater. Advocat

- Rd. D. Antoni Romeu i Prat
- D. Ignasi de Ventós i Mir

Caldes de Montbui

- Rd. D. Joan Alemany. Rector
- Rd. D. Alfons Ribó

Molins de Rei

- Rd. D. Pere Camprodón. Vicari
- Rd. D. Joan Basany. Rector

Sant Andreu de Palomar

- Rd. D. Joan Colomer i Carreras
- D. Joaquim Prat i Trullás

Parets del Vallès

- Rd. D. Jaume Creixell. Rector

- D. Saturní Jordana i López. Mestre

Horta

- Rd. Dr. D. Joan Icart. Rector
- Rd. D. Josep Homar i Durán

Arenys de Mar

- Rd. P. Guardià del Convent de Caputxins d’Arenys de Mar
- D. Josep Mª Pastor


Abadia de Montserrat

- Rvm. Abat

Granollers del Vallès

- Rd. Dr. D. Onofre Biada i Viada. Arxipreste

Terrassa

- Rd. P. Modest Roca

Bigas

- Rd. D. Josep Alborná. Rector

Vilafranca del Penedès

- “Associació Católica”


Fogars de Montclús (Parròquia de la Costa de Montseny)

- Rd. D. Gabriel Auguet. Rector


Cabrera d’Anoia (abans Cabrera del Panadés)

- Rd. D. Joan Aviñó. Rector

La Palma de Cervelló

- Rd. D. Llorenç Botey

Llerona

- Dr. Pere Bou. Rector

Sitjes

- Rd. D. Josep Bricullé. Rector

Matadepera

- Rd. D. Josep Camps i Font

Esplugues de Llobregat

- Rd. D. Joan Closa. Rector

Cervelló

- Rd. D. Lluís Codina. Ecònom

Montmeló

- Rd. D. Elias Elías. Rector

Vilassar de Dalt

- D. Lluís Comella. Farmacèutic

Sant Feliu de Llobregat

- Rd. D. Teodoro Ferrer

Sant Vicenç dels Horts

- Rd. D. Pau Galcerán i Bargués. Vicari

Piera

- D. Manel Gatell i Soler. Notari

Castellbisbal

- Rd. D. Josep Griera. Rector

Sant Cugat de Sesgarrigues

- Rd. D. Jaume Riera. Rector

Sant Baudili de Llobregat

- Rd. Ramon Roma

Cambrós

- Rd. D. Joan Serra. Tinent-Capellà



Masnou

- Rd. Dr. D. Jaume Torrents. Coadjutor

Vilanova del Camí

- Rd. D. Manel Travessa. Rector

Martorell

- Rd. D. Jaume Urgell. Rector

Sant Cugat

- Rd. Dr. Josep Vich. Ecònom

Sant Boi de Llobregat

- Rd. Joaquim Vila. P. de la Ordre de Sant Joan de Déu

Cornellà

- Rd. Gaspar Vilarrubias. Colònia Güell

Castellví de Rosanes

- Rd. D. Jaume Vivas i Roure. Rector

Resum contraportada del llibre RECONEIXEMENT INTERNACIONAL DE JAUME BALMES - Centenari de 1910

Amb aquest llibre vull transportar al lector en el temps, reflectint la vida dels anys 1909 i 1910 a Vic; anys centrats en la celebració del Centenari del naixement del Ciutadà Il•lustre Jaume Balmes:

Congrés Apologètic, nova Estació de Ferrocarril, Obeliscs-fars, decoració de la ciutat, Làpides commemoratives, Exposició de lluminàries, vinguda de la Infanta Isabel, Concurs Pecuari, Concurs de Sardanistes, Festa escolar calistènica, Concert al Teatre Principal...

Implicació econòmica dels poders de l’època: l’Ajuntament i el Bisbat de Vic, la Diputació de Barcelona, l’Estat espanyol, l’Ajuntament de Barcelona...

Artistes: Gaudí i Canaleta (Faroles commemoratives), Sert (Cartell anunciador de les festes), Lluís Millet (Orfeó Català de la Música), Jaques-Dalcroze (Gimnàstica rítmica), August Barbosa (Teatre Català), Saura (Focs artificials)....

Cardenal, arquebisbes, bisbes, vicaris, reverends, canonges, capellans, missioners, diputats, senadors, comtes, marquesos, ducs, advocats, procuradors, metges, farmacèutics, catedràtics i rectors d’universitat, professors, notaris, ciutadans de Vic i rodalies, turistes, medis de comunicació nacionals i internacionals...

Hotels (Colon, Ristol, Bofill, Europa), Pensió pels Congressistes (Seminari), hostals, fondes, cases particulars prestigioses, restaurants (El de l’estació, Bar Nogué, Del Centenari), Cafès (Blanch, De la Constància, Del Teatre, Vilanova, Del Carril) tasques... Tots van “fer l’agost”.

Serveis d’electricitat, correu, telègraf, telèfon, bancs, ferrocarril, automòbils, museus, banys...

Un any després de la celebració del Centenari, al 1911, Lluís B. Nadal descriu de manera sublim, amb el llibre Crònica de les Festes del Centenari den Balmes que reedito, els actes de preparació i execució d’aquestes festes.

Per altra part, he fet un recull d’articles de diaris de l’època que reflecteixen la vida quotidiana que es vivia en aquells moments: Predicció del temps, 1910–Any astronòmic excel•lent, Contra la blasfèmia, Tractament de la pornografia, Naixement del telèfon a Vic, Higiene, Mitjans de comunicació assistents...

Com es podrà comprovar, el Vic actual no té res a veure amb el Vic de fa 100 anys. Ara, la societat ha canviat en tots els aspectes, tant polítics i culturals, com en els religiosos i de costums. Degut a això, a Balmes no se li dona la importància que se li hauria de donar, degut a la ideologia que tingué en el seu temps.

Notícies sobre Gaudí i les Faroles del Centenari de Jaume Balmes (1910) trovades a La Gazeta Muntanyesa

Sotto voce hem sentit referir que’l genial arquitecte D. Antoni Gaudí, en colaboració dels joves arquitectes senyors Pericas y Quadras, s’ha encarregat de idear un gran monument dedicat al nostre compatrici Balmes. D’aquest monument sembla que sen fará un model en guix que podrá admirarse durant les festes del Centenari.

GAZETA MONTANYESA - VICH, DIMECRES 23 DE FEBRER DE 1910

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Diumenge passat tinguerem en nostra Ciutat al genial arquitecte D. Antoni Gaudí. També’s trobaren aquí els joves arquitectes Srs. Pericas y Canaleta.

GAZETA MONTANYESA - VICH, DIMECRES 16 DE MARÇ DE 1910


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En la sessió del dimecres s’acordá que difinitivament se seguiría pel carrer den Verdaguer la rasant primitiva fixada fan sis anys. També s’acordá acceptar l’idea del Comité Executiu del Centenari d’erigir dues faroles al entrar desde la Plaça al carrer den Verdaguer.

GAZETA MONTANYESA - VICH, DISSABTE 9 DE JULIOL DE 1910


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La gent té gran feyna anant a veure les grans pedres que han de servir per les faroles que s’alçaran a l’entrada del carrer de Verdaguer. Ahir tarde quedaren ja portats a la Plaça els grans blochs vinguts de Castefullit de la Roca.

GAZETA MONTANYESA - VICH, DIMECRES 9 D’AGOST DE 1910


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Continúan activament els treballs dels Obelischs-fars que s’aixecan a la Plaça Major; ja son aquí tots o quasi tots els blochs de basalt qu’entran en l’obra y els serrallers baten día y nit el ferro per tenir a punt en el seu día aqueixes dúes artístiques obres qu’excitan poderosament la curiositat del nostre poble.
………………………..
S’ha girat gran feyna a nostres vehins. Una parada a plaça comentant les pedres y les faroles progectades, altre a Sant Domingo mirant els catafals que s’hi construeixen, altre al passeig contemplant els fils eléctrichs per les iluminacions, una mes al carrer den Verdaguer mirant en Planta com tira barrinades…. Y encara hi ha gent que’s queixa per falta de preparatius!

GAZETA MONTANYESA - VICH, DISSABTE 20 D’AGOST DE 1910


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La feyna de la gent aquestos días es grossa y es qüestió de no parar may. La qüestió de si pujarían o no els grans blocs de pedra de les faroles portá discussions y fins juguesques, no parant may els badochs a comentar lo que serían tals faroles. Are la feyna dels devagats s’ha aumentat, puix que aquestos tenen d’anar a visitar com se construeix el teatre devant el escorxador.

GAZETA MONTANYESA - VICH, DIMECRES 31 D’AGOST DE 1910


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martes, 11 de enero de 2011

Carta de l'autor del Blog

Benvolguts,

sóc en Miquel dels Sants Molist Badiola i em dirigeixo a vostès, per informar-los de que acaba de sortir a la venta un llibre titulat “RECONEIXEMENT INTERNACIONAL DE JAUME BALMES – CENTENARI DE 1910”. Aquest reconeixement es feu a un Congrés Apologètic que fou l’acte central d’una sèrie de celebracions realitzades a Vic.

Puc citar els actes més importants que s’afegiren a aquest Congrés celebrant el Centenari del naixement de Jaume Balmes: des de la construcció de la nova estació de ferrocarril, les faroles dissenyades per Gaudí, la inauguració de plaques commemoratives del naixement i mort de Balmes, el Cartell anunciador de les Festes realitzat per Sert, l’exposició de lluminàries, la vinguda de la Infanta i altres institucions polítiques i eclesiàstiques; fins a l’electricitat en massa, el telèfon, la decoració de la Ciutat de Vic, la quantitat ingent de turistes, i la prosperitat en serveis de restauració i hostalatge, apart dels molts medis de comunicació periodístics, fotogràfics i cinematogràfics que en donaren ressò internacional.

Aquest llibre, “RECONEIXEMENT INTERNACIONAL DE JAUME BALMES – CENTENARI DE 1910”, ha estat elaborat curosament en any i mig, “perdent” hores i hores anant d’arxiu en arxiu, fotografiant, classificant i seleccionant les noticies més interessats...

El llibre s’ha fet respectant escrupolosament l’ortografia de l’època, que s’entén sense cap problema. Aquest fet, encara m’ha portat més feina ja que m’he hagut de traslladar ortogràficament en el temps. Està clar que, en la part que he afegit, he tornat a l’actualitat.

Està estructurat en vàries parts: primer tenim una introducció molt detallada que explica la persona de Jaume Balmes, persona a qui es dedica aquest Centenari; segueix la biografia de Nadal, autor del llibre que, en tercer lloc reprodueixo; i finalment, una sèrie d’articles, sense lligam entre ells i sense haver de tractar del Centenari, però que són dels anys 1909 i 1910, que he seleccionat pel seu interès o curiositat. Té 215 pàgines, amb fotografies de l’època i està enquadernat amb tapa tova.

El seu preu és de 20 € més despeses d’enviament o bé es pot adquirir a l’Oficina de Turisme de Vic sense aquestes despeses, preu que no farà que tingui guanys, esperant i desitjant fer una 2ª edició.

Agraint l’atenció rebuda i esperant resposta, el saluda atentament en



Miquel dels Sants Molist Badiola

Fet astronòmic que mai més s'ha repetit

Notes científiques

EL COMETA DRAKE.


Aqueix inesperat cometa que tothom haurá pogut veure aqueixos días a posta de Sol es un dels tants que apareixen impensadament donant molt que fer als astrónoms y calculistes. Descubert per M. Dralde, director del Observatori de Ioannesburg (sud del Africa), el día 16 del present Janer, en ple día y a 5 graus del Sol, essent visible a simple vista després de post aquest astre.
Sembla que aqueix cometa ha passat ja pel perhicli o sía que ja s’allunya del sol per tornársen a les ignotes profunditats del espay tal volta per no tornar may mes?...
Totes les ansies dels matemátichs estan fixades en calcular l’órbita del nou cometa, per poguer determinar si es elíptica o parabólica; sembla que tots els datos recullits fins avui indueixen a creure qu’es parabólica y que será un dels cometes que sols apareixen una vegada per tornar a engolfarse en les profunditats misterioses del infinit espay.
Fins avui son ja 91 els cometes catalogats en la Connaissance des temps, y que sols han sigut observats una vegada y 18 els que s’ha pogut comprovar la seva tornada, essent el de Halley (o sía el que té de ferse visible pel Abril y Maig vinents), el que té el período més llarch (75 anys).
Cóm ha comparegut ara aquest misatger inesperat? D’ahont ve? Ahont va? Misteri. Y qui diu misteri en astronomía vol dir que hi ha fenómens que l’home no arriba a atényer y que serveixen d’esperó per aferrarse més y més en el estudi, y a vegades aqueixos aconteixaments son base per nous y més importants descubriments y per aixó avuy sembla está en boga per explicar la naturalesa d’aquestes qúes lluminoses de que van seguits aqueixos viatjers y que son la causa de l’admiració de tothom, que sería, segons la teoría d’Arrhenius, degut a la pressió de la llum. Probem ab poques paraules de donar un esboç de lo qu’es la pressió de la llum y de veure si logrem per aqueix medi dissipar un xich la por que molta gent sent per aqueixes inofensives qúes.
Quan en l’atmósfera del sol els corpúscols de materia incandescent arriban a adquirir un estat de lleugeresa tal, que ja no actúa la força atractiva per retenirlos, vagan com núbols a son rededor y pot mes sobre d’ells la força de la llum que la força atractiva, aleshores s’electrisan negativament y forman al voltant del sol, com un espectre magnétich, o sía una especie de bombardeix que del equador del sol se dirigeix als polos formant lo que’ls astrónoms ne dihuen, la corona solar y en el Observatori del Ebro posan de gran manifest l’influencia magnética del sol sobre la terra y també ne tenim una proba palpable: la tempestat magnética que no fá gayre va actuar sobre gran part de la Europa, desbaratant tots els telégrafs y teléfons y donant probes d’una analogía ab les aurores polars, que per aquella fetxa s’observaren y que no donen lloch a dupte sobre l’orígen comú de tals fenómens. Donchs bé, apliquem aqueixos coneixements que avuy per avuy tenim de la materia, als cometes, y imaginemnos que un cometa sía un cos en el qual la materia hi estiga com en la corona solar o sía en el estat radiant y es natural que mentres el cometa no s’acoste prop de cap manantial eléctrich conservará la qúa reclosa, o sía en un estat com un espectre magnétich, les condensacions lluminoses se dirigiran de l’equador als polos; peró ve un moment en que s’acostan a un foco carregat d’electricitat, foco en el cas qu’ens ocupa es molt important y molt poderós y com es el sol que hi passa, lo que sembla natural que’l magnetisme del sol repeli la materia radiant y la desvía en direcció en direcció oposada, com si un vent o buf sortit del sol l’esfumís per l’espay. El fet de que les qúes cometaries van sempre dirigides al oposat del sol, es una confirmació patent del seu origen eléctrich, idénticament comparables ab les célebres experiencies físiques de la polarisació de la llum y sobretot de les efectuades pel célebre William Crookes, en sos famosos tubos, ahont com ja es sabut un iman actua el sol sobre un cometa o sía repelint la materia radiant o sían els ions eléctrichs, materia tant súbtil (que com vaig tenir ocasió ja fa temps d’informar a mos lectors al parlar del radium), que fins atravessant la fusta impresionan les plaques fotográfiques, lo qu’es conegut pel nom de raigs X.
Si aquesta teoría es la verdadera com sembla, no cal tenir tanta per a les qúes dels cometes y sembla que si no tinguessem altres amenaçes que aqueixes qúes, podríam estar tranquils. Jo crech que si totes les ambicions, egoismes, y concupicencies del mon les poguessim llençar a uns quants milions de Kilómetres de nosaltres, arrencantles de soca y arrel de nostre planeta, formariam una estela, que per cert no sería lluminosa, peró que al contemplarla els mortals podríam exclamar molt contents: Senyals al cel, benhaurança a la terra.

JOSEPH PRATDESABA Y PORTABELLA.

Gazeta Montanyesa - Vich, dissapte 29 de Janer de 1910

miércoles, 3 de noviembre de 2010

FACETES DE BALMES

BALMES FILOSOPH


GAZETA MONTANYESA

VICH, DIMECRES 5 DE JANER DE 1910

BALMES FILOSOPH

I

Balmes fou filosoph ocasional, en el sentit restringit de la paraula filosoph, o sía, si s’enten per filosoph un autor d’un Tractat de Filosofía. Ell era per inclinació y per afició apologista, sociólech, polítich; pero, veyent que la escolástica había caygut en el descrédit y que la filosofía dominant era la filosofía de Descartes, generadora del positivisme francés y del idealisme germánich, cregué que la filosofía había de orientarse cap a la doctrina tradicional cristiana avensantse aixís a la introducció en nostra patria del Kantisme y del Krausisme que sentí de lluny, y preparant la gloriosa restauració escolástica moderna. Requerit sens dupte d’altra banda pels mateixos editors, determiná publicar sa Filosofía fundamental y després sa Filosofía elemental, que vingueren a omplir d’ufana els camps erms de la nostra cultura intelectual.
«Balmes nasqué, -diu l’Ilm. Dr. Torras y Bages,- com els antichs gegants biblichs de la conjunció de dues races adverses, y heretá les qualitats eminents de abdues ; la ilustració Cerverina, clásica, polida, mes artificial, ressó del Renaixement ; lo tomisme, claríssim, naturalista, penetrant y segur, mes sumort per l’estancament de sa tradició, eco fidel del excelentíssim criteri del mitj temps.»
Ell mateix deya que en sa filosofía no hi posá sinó la filosofía de Sant Tomás, arreglada en presencia de les publicacions conegudes sobre la materia en el sigle XIX. Y per cert que se’n havía ven sadollat de la doctrina tomista en la Summa Teológica, que arribá a saberse de memoria, y que satisfeya les inclinacions naturals del seu esperit catalá, perqué en ella la rahó va sempre agermanada ab l’esperiencia, subjectanse a Deu, y perxó en l’escolástica, en el tomisme, la rahó de Balmes hi trová dues antorxes lluminoses, que’l guiaren y no’l deixaren extraviar en l’investigació de les veritats racionals; el sentit comú y la fé católica.
Ab aquestes armes entrá Balmes en el palench filosófich, «per prevenir,- ens diu ell ab la major modestia,- en quant pugan mes debils forces un grave perill que’ns amenassa, el d’introduhirnos una doctrina plagada d’errors trascendentals.» Y’s posá a escriure la Filosofia Fundamental, obra admirable, en que hi depositá les mes riques intuicions del seu esperit.
En ella remou, examina en tots sos aspectes y resol encertadament la qüestió de la certesa, pedra d’escándol de la filosofía y manantial perenne d’errors funestíssims, no parant fins a portar l’home a inclinarse devant del sentit comú; cerca un primer principi de la ciencia trascendental y no’l trova sino en Deu, qual existencia demostra. Y surt del seu esperit després de combatre victoriosament l’escepticisme y entra en el mon que’ns rodeja, fent profundos estudis sobre sentits y sensacions. Y no li fa por el problema abstrús del coneixement humá, ni les qüestions mes abstractes, perqué ell había enfortit en l’estudi de les matemátiques la precisió del raciocini y la claredat del concepte, tenía una forsa d’abstracció sorprenent, y semblava cridat a viure en la regió de lo absolut, en el nom de les essencies mes pures regides per necessitats metafísiques; aixís podía analisar y resoldre els problemes, en qual examen l’esperit sent l’atracció dels abismes del pensament, fent esclamar ab frase vulgar, peró gráfica: Ni Aristótil filaría més prim.
La Filosofía Fundamental ve a esser una porció de pedres d’un gran edifici, una serie de monografíes contra’ls errors filófichs dominants, en especial contra’l panteisme germánich, l’escepticisme, el positivisme y totes les novedats científiques més perilloses, ab una nitidesa y claredat transparent que contrasta ab l’obscuritat tétrica germánica; obra eminentment analítica, en que s’hi trovan a cada pas idees propies y solucions originals; obra, que per l’estupenda varietat de noticies y per la riquesa de tresors mentals, sembla una reunió de llibreríes, y es un manantial inagotable de ciencia y un dels monuments més grandiosos del ingeni humá, l’únich llibre filosófich espanyol de la primera meitat de sigle, en que s’hi veu, com diu en Menendez y Pelayo, un esforç propi y independent per arribar a la veritat metafísica, l’únich que pot compararse ab les obres del grans pensadors d’altres temps o ab els que s’escribian en altres parts d’Europa.
JOAN LLADÓ, Pbre.
(Acabará)

GAZETA MONTANYESA

VICH, DISSAPTE 8 DE JANER DE 1910

BALMES FILOSOPH

I

(Acabament)


La Filosofia elemental de Balmes es un tractat, en que usant del métode analitich, totes les qüestions son tractades ab les qualitats que sempre’l distingeixen, originalitat, precisió, claretat, exactitut, bellesa. L’acaba ab un compendi breu peró substanciós d’Historia de la Filosofia. Aquesta obreta humil en son títol, peró en la qual s’hi revela tota la grandesa del geni balmesiá aixecaría’l nostre nostre nivell intelectual, si fos l’espiritual aliment dels qui començan a entrar en el camp dels estudis filosófichs, per qui principalment la escrigué.
Alguns negan a Balmes el dictat d’escolástich y de tomista. No es certament un dels escolástichs de la época de la decadencia, que l’havían feta caure en el descrédit ab ses disputes frívoles e inútils y ab el descuyt de les formes literaries, y havien permés que fos, per dirho aixís, expulsada dels Seminaris, deixantla sostituhir per la doctrina de Descartes, pare de tota la moderna filosofía plagada d’errors: es un escolástich de la filosofía perennis, continguda en Aristótil y cristianisada per Sant Tomás, per adaptarla a les necessitats de l’época; no es un tomista rutinari, es un tomista convençut, racional, un filosoph cristiá independent, del qual pot dirse lo que ell deya de Malebranche: Un home del seu geni, imitant inventa.
Ho ha dit molt bé l’Emm. Cardenal Gonzalez: «La base essencial de sa Filosofia es la Filosofia Cristiana, o diguemho mellor, la Filosofia de Sant Tomás. Peró sobre aquesta base una, segura, ampla y ferma es possible aixecar edificis que presentin notable varietat en el conjunt, en son organisme sistemátich, y en la bellesa y relacions de ses parts.» Aixis ho ha fet el nostre Balmes, separantse en algunes qüestions de poca importancia de Sant Tomás, y per aixó diu en Menendez y Pelayo que si la filosofía espanyola del sigle XIX está en algún lloch, segurament ha de cercarse en Balmes, qui ha revestit els conceptes escolástichs ab noves formes adequades als temps actuals y conformes ab l’esperit de la raça.
Els qui titllan a Balmes de tenir tendencies al fideisme, potser no tenen en compte el fi apologetich-social de la seva obra filosófica, y no saben apreciar be l’alcanç limitat y racional de aquella desconfiança que té Balmes, y que descriu en distints indrets de sos escrits, en la rahó emancipada de la revelació, may en la rahó iluminada per la fe. Ni cal exagerar el seu subjectivisme cartesiá. Els qui l’exageran se fundan en l’amor y benignitat ab que tracta a Descartes, y no’s fixan en que Balmes en general es benigne ab tothom, per rahó de sa moderació habitual y d’altra banda rebat vigorosament tots el principis fonamentals de la doctrina cartesiana.
Y no es que no vulgam reconeixer defectes en Balmes. La infinitat es un valor de Deu, y tots els homes per grans que sían, tenen defectes, y per tant no hi ha inconvenient en reconeixerne en Balmes, sobretot com a sabi. Aixís, per exemple, en la qüestió de les especies inteligibles, de les ánimes irracionals, de la possibilitat de l’estensió infinita se’n pot discrepar ab rahó. Y més en la qüestió del suprem criteri de veritat, en que sembla enfosquirse sa claredat habitual, formula tesis perilloses, y sembla partidari del sentimentalisme de la escola escociana, seguint en això la general tendencia del pensadors catalans, especie de reacció contra el materialisme.
Mes aquestes insinuacions no desmereixen pas el mérit de Balmes. Son com les taques senyalades en el sol. Els seus mateixos adversaris ho han confessat. Un periódich de Madrid, que no li era gens afecte, y cercava constantment ocasió de ferirlo, pensantse haverla trobat, un día li deya: Per fi hem trobat taques en el sol, sens adonarse que ab aixó teixía el seu més hermós panegírich.
La obra filosofica de Balmes es com el sol, en que si hi ha alguna taca, son immenses ses belleses, y la Filosofía Fundamental será sempre l’etern monument de nostres glories científiques; el monument alçat a la Filosofía tradicional, humana, cristiana, el llibre que posa a Balmes sino mes alt, al menys al nivell dels primers filosophs d’Europa.

JOAN LLADÓ, Pbre.





GAZETA MONTANYESA

VICH, DIJOUS 12 DE FEBRER DE 1910

BALMES FILOSOPH

II


Al parlar de Balmes filosoph, s’ha de dedicar un article apart a la més bella y popular de totes ses produccions, á aquella famosa obra, en que hi resplandeix ab la més esclatanta llum la qualitat característica de la nostra raça, la fase práctica de sa alta filosofía: El Criterio.
La historia d’aquest llibre immortal la resumeix admirablement la inscripció de la placa commemorativa, colocada en el frontispici de la gran masía del terme municipal de Caldas de Montbuy, anomenada «Prat de Dalt, o Vila Prat de Sant Tomás.» Diu aixís: «En lo any MDCCCXLII –retret en aquesta casa- per les revoltes de Barcelona –lo Doctor J. Balmes, Pbre.- escrigué son famós llibre –El Criterio.»
Avuy que’s fan tantes recordacions, calía senyalar a la posteritat el lloch d’hont sortí aquest llibre d’or, per que sia sempre respectat com a lloch venerable, y cal recordar al meteix temps l’origen d’aquest llibre preciós per gloria de Balmes, qui demostrá prácticament no tenir necesitat de llibres per escriure obres sense parió.
Balmes, al escriure El Criterio, se proposá escriure una lógica senzillísima al alcanç dels noys, peró que interessés a tothom y ab trenta díes produhí un llibre verdaderament clássich en la materia. Desde Aristótil fins als nostres díes s’han escrit milers de volums sobre l’art de pensar; peró potser no se’n troba cap tant oportú y tant adequat com El Criterio de Balmes. En ell hi ha deixat senyalada la vía recta, planera y suau per arribar a l’adquisició de la veritat, donant les retgles verdaderes y naturals que deuen observarse, ensenyant al enteniment el modo com s’ha de portar en sos judicis especulatius y práctichs, descobrint els esculls que ha d’evitar per no caure en funestos errors. En ell hi brillan totes les qualitats característiques de Balmes; claretat transparent, presició admirable, amenitat d’estil, coneixement profundo del cor humá y dó d’observació que’s posa de relleu en les felices comparacions y oportuníssimes cites históriques.
Es El Criterio una producció sublim de delicada filosofía que tots els enteniments poden capir, perqué, si Balmes sap posar al nivell de totes les inteligencies les questions més abstractes, molt més, quan se tracta de materies que tenen un fi práctich, com les del present llibre, essencialment educador de les inteligencies y de les voluntats.
Un sent goig inesplicable al llegir El Criterio; la seva lectura captiva l’interés d’una manera estraordinaria, que no’l deixa caure de les mans. Allí hi trobam sabies lliçons per la nostra vida privada y social; aprenem a judicar ab reserva als demés homes; veyem l’aclaració de mil situacions de la vida, sobre les quals estavam en un error; hi admiram l’apología de la religió y de les virtuts; hi trovam admirablement esposats el nostres debers. En ses hermoses págines a voltes usa’l rahonament de la discussió, que parla al enteniment y’l convenç; altres el sublim, que parla al cor y entussiasma; altres el familiar e histórich que rebels l’exactitut de la descripció y interessa; altres, per fí, el satírich, que diverteix,com fa notar en García de los Santos.
Fóra curiós, y de gran consol y fruició íntima per un amant de Balmes el veure reunides totes les alabances que han tributat a aqueix llibre els crítichs en sos diversos judicis sobre’l meteix. Se l’ha anomenat tractat de lógica viva, aplicada; catecisme del bon sentit; conjunt de lleys processals per l’enteniment; un tresor d’advertencies y de consells per defensar contra l’error l’exactitut de la percepció y la serenitat de judici; (Minguijón); lógica práctica, popular y científica al meteix temps; assignatura del sentit comú, (Mella); higiene del esperit; com or que enclou en petit volum inestimable riquesa, (M. Pelayo); obra realista, educadora d’homens, llibre paternal, que guía al enteniment, dirigeix els efectes y renya amorosament als sentits, encaminant al home en cercament de la veritat per vía planera, dolça y sossegada, es prou per comptar a son autor entre’ls grans Mestres de la humanitat; cánon d’higiene intelectual; fe de naixement y de batísme catalá y cristriá del geni de Balmes; pedra de toch, secret per coneixer la veritat, (Clascar); llibre ben catalá per l’esperit, encara que no ho sía per la lletra; un llibre de filosofía menestral y casolana, (Baranera); mestre de la vida, (Pla y Deniel); Códech del seny, (Torras y Bages).
Cóm pujarían plenes de seny y vigorosa inteligencia les generacions, si tots els qui saben llegir siguessen l’exemple d’aquell honrat menestral, que no deixava passar un sol día sens llegir un capítol del Criteri de Balmes! «Després del esforç de tants ilustres pensadors, -son paraules d’en Mella-, El Criterio segueix sent un llibre del qual tots podem y devem vanagloriarnos, no sols com a catalans, sinó com a espanyols y llatins, y que si s’estudiés en totes les escoles y universitats, com l’assignatura del sentit comú, ben prest aixecaría el nivell intelectual y enfortiría el judici cada día més débil de la nostra raça».
JOAN LLADÓ, Pvre.